Cuentas anuales, una foto fiable y real de tu empresa

Bravo Capital recuerda la importancia de los balances para obtener financiación

La semana pasada vimos cómo la banca usa una compleja fórmula llamada Return On Risk-Adjusted Capital (RORAC) cuando decide si prestar o no, y de cómo –por criterios regulatorios– la banca algunas veces se ve forzada a denegar crédito a una empresa con una situación actual delicada pero con un claro repunte. Esta semana veremos la importancia de contar y explicar de manera «creativa» la historia que nos cuentan las cuentas anuales.

Seguro que más de un director financiero se plantea la misma pregunta muchas veces: pero si nuestro plan de negocio es claro y muy conservador, ¿cómo la banca no lo ve? Lo claro es que hay grandes similitudes y diferencias en los criterios que usan la banca y otras fuentes de financiación, os invito a pensar cómo nos ve la banca y a comparar sus criterios con los criterios de empresas de financiación alternativa en este segundo reportaje sobre el tema.

Además de lo importante que es dedicar tiempo para entender las implicaciones de estar en un CNAE o en otro, y de lo importante que es elegir bien el CNAE principal, otros muchos factores están en manos de la empresa y si son mal gestionados, pueden influir negativamente en su calificación crediticia.

Bravo Capital y la banca tienen en común que ambos utilizan una combinación de ratios financieros de las cuentas anuales para construir sus algoritmos de decisión.

Uno de los ratios que comúnmente se utiliza en estos algoritmos de calificación es la variación de la cobertura de gastos financieros (gastos financieros/Ebitda) respecto a la variación de la generación de caja de un año a otro. La evolución de este ratio nos puede transmitir una historia muy interesante sobre la evolución de la empresa, con él se puede por ejemplo tener indicios tempranos de problemas de gestión, o hasta de mayor beneficio en el siguiente ciclo en los casos de menor ratio en una empresa en la senda del crecimiento.

Poca información

Pero imaginemos por un instante que en mi balance sólo se publica el resultado financiero, sin desglosarse en el gastos financieros e ingresos financieros. Este algoritmo tendría problemas en ser calculado correctamente y el analista tendría dos opciones, necesitaría inferir el valor de los gastos financieros separándolo de los ingresos financieros o directamente ignorar el valor del dicho ratio en el cálculo general del algoritmo. Sea cual sea lo que haga este banco, si lo hace bien, lo hará de manera muy conservadora y eso solo puede significar una cosa, perjudicar la calidad crediticia de la empresa que ha publicado menos información.

El problema es que suministrar el mínimo de información es una práctica generalizada, menos de un 25% de las empresas con más de 1,5 millón de euros de facturación en España publican sus balances completos llegando al detalle de sus flujos de efectivos. Otro error muy común en empresas no auditadas es no publicar comentarios sobre las cuentas anuales. Una vez más, por secretismo o porque el asesor contable tiene la costumbre de repetir lo que ha hecho los años anteriores, los años atípicos se quedan sin explicaciones.

Esta falta de información se traduce, entre otras cosas, en pérdida de oportunidad de acceso a crédito. No obstante, nadie mejor que tu asesor contable para ser tu partner o incluso un socio estratégico para construir un balance completo y claro, condición necesaria para que tu empresa no arriesgue penalizaciones en criterios de evaluación crediticia. Las cuentas anuales son una foto de tu empresa y la oportunidad para contar tu empresa, dependiendo de la dedicación e implicación con sus cuentas anuales, más allá de firmar la certificación de su aprobación, se podría cumplir fielmente con el principio de que la contabilidad refleje la imagen fiel de su patrimonio y estoy seguro que tu asesor aceptará de buen grado tu participación e iniciativa.

Para el área de riesgos de un banco no hay nada más terrible que un año atípico bueno, eso asusta mucho más que un año atípico malo. El año atípico bueno sería una muy buena oportunidad para dejar registrada la explicación relevante que resalte la buena trayectoria de la compañía en los informes de gestión o en la memoria de la empresa. Si sales demasiado guapo o feo en la foto, explícalo en los informes de gestión. Si esta explicación no existe o no está clara, es una práctica común dentro de la banca «suavizar» la variabilidad de este año muy bueno, que en español de la calle se entendería como ajustar a la baja o penalizar las cuentas de dicha empresa, para suavizar el resultado.

Mundo cruel

Lanzo la pregunta de si alguien ya ha leído algún informe de gestión. ¿Has leído el informe de gestión de tu propia empresa? Mi experiencia es encontrar textos muy aburridos, que explican lo obvio, verdaderos «waste of space» como dicen los ingleses. Son lecturas fantásticas si quieres entrar en una depresión profunda, contienen críticas infinitas a la coyuntura, a los impuestos, a los precios de las mercancías y de los proveedores –un mundo cruel– en el que la culpa la tiene otro. Pero no podemos generalizar, también se encuentran directores financieros que son muy buenos escritores. Como saben que tanto la banca como inversores leen estos textos, dedican tiempo a construir textos de lectura muy agradable. Hay que ser creativo explicando las cuentas anuales. No hay nada más placentero que encontrar un texto de un director financiero haciendo referencia a Ramón Tamames o a Daniel Lacalle, o hasta al escocés Adam Smith. Para la financiación alternativa, estos textos tienen que explicar lo que alguien no entendería leyendo su balance, pero si realmente te gusta lo que haces, es la oportunidad que tienes de involucrarles en tu negocio, sería una primera oportunidad de convencernos de que, por ejemplo, el negocio del queso de Valsequillo o de la miel de abejas de Tenteniguada son los negocios del siglo.

En las empresas del grupo a las que Bravo Capital pertenece, hemos creado una valoración de la calidad del balance de la empresa. Nació como un juego entre sus analistas de crédito intentando saber si el balance era excelente y el Director Financiero era un «crack» o si era algo automático y nadie en la empresa tiene ni idea de lo que pasa allí. Actualmente esta herramienta nos sirve para identificar dónde y cuándo buscar más información o cuándo confiar plenamente en el balance. Imagino que nadie se sorprendería si yo dijera que el informe de gestión es clave para esta calificación, ¿verdad?

Lo que es interesante es que la financiación alternativa no sólo mira datos históricos, sino que, además, puede ajustarse a factores a los que las empresas no han dado relevancia, como intentar resolver el problema de la mala calidad en la que se encuentra escrito el balance. Estos factores y otros son los que permiten a Bravo Capital ser más flexible que la financiación bancaria.

La próxima semana cerraremos esta serie de similitudes y diferencias entre los criterios alternativos y aquello de la banca tradicional,

así como de otros factores a los que deberíamos dedicar nuestra atención para conseguir una financiación más diversificada y siempre disponible.

*Director de Rating de Bravo Capital