Economía

El BCE contempla aplazar aún más la subida de tipos hasta 2020

Niega la recesión, pero advierte sobre las guerras comerciales, el Brexit y el parón alemán

Niega la recesión, pero advierte sobre las guerras comerciales, el Brexit y el parón alemán.

Publicidad

Ya habían anunciado hace unos días el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio que estábamos ante una desaceleración de la economía global, pero que aún estábamos lejos de una crisis profunda. Y el Banco Central Europeo (BCE), tras la última reunión de su Consejo, quiso sumarse a ellos y limar cualquier suspicacia que pudiera poner en peligro la evolución de la economía europea. Por ello mantuvo un discurso positivo al afirmar que «ni la zona euro, ni la economía global están en recesión y la probabilidad de una crisis sigue siendo relativamente baja». También anunció que no aplicaría medidas agresivas ni restrictivas. Sin embargo, la posible decisión de posponer la subida de los tipos de interés hasta 2020 e inyectar más liquidez al sistema en un plazo de dos años hicieron saltar las alarmas entre los analistas, que atisban en ello medidas de protección.

El BCE, en su reunión de política monetaria, celebrada a comienzos de marzo, mostró en las actas del encuentro difundidas ayer la disparidad de criterios entre los miembros de su Consejo de Gobierno. Algunos abogaron por posponer la subida hasta finales del primer trimestre de 2020 para conseguir «una expansión monetaria adicional» acorde con las expectativas reales del mercado. Sin embargo, otros miembros apostaban por mantener medidas conservadoras para evitar la ralentación y mantener los tipos hasta diciembre de 2019, ante las previsiones de repunte de la economía en la segunda mitad del año y actuar de forma gradual. La decisión quedó pendiente de la evolución durante los próximos meses.

Otro de los puntos calientes del Consejo se centró en la preocupación por el impacto que puede tener en el crecimiento el proteccionismo y la escalada de los conflictos comerciales a dos bandas: entre EE UU y China y entre la Unión Europea y EE UU; por una salida de la UE del Reino Unido con un Brexit duro; por el debilitamiento del crecimiento económico de China y por la ralentización de la economía estadounidense por las medidas fiscales. Pese a ello, el BCE pronostica un rebote de la economía en el segundo semestre si mejoran algunos factores de carácter temporal, como los problemas del sector del motor en Alemania.

El PIB alemán apenas avanzará un 0,8%, la menor tasa en siete años, lo que supone once décimas menos sobre la estimación del pasado septiembre, causa directa de los conflictos comerciales y el temor a la salida desordenada de Reino Unido de la UE.

Publicidad

En cuanto a los efectos negativos que puede generar la dilatación en el tiempo de unos tipos de interés constantemente bajos, el presidente del BCE, Mario Draghi, ya dijo la semana pasada que estudian aplicar medidas para mitigar los efectos colaterales de los tipos de interés negativos en la rentabilidad de los bancos. Una línea contraria a la que parece iniciar la Reserva Federal al plantear bajadas de los tipos en los próximos meses, algo no visto desde 2008, y que augura un parón en EE UU.