El BCE secunda a Trump en su cruzada contra la criptomoneda de Facebook

El eurobanco carga contra las “promesas traicioneras” de su moneda digital, la libra

Libra se unirá a otras criptomonedas como el bitcoin si sale adelante
Libra se unirá a otras criptomonedas como el bitcoin si sale adelante

El eurobanco carga contra las “promesas traicioneras” de su moneda digital, la libra.

Tan distantes en tantas cosas, Europa y EE UU han encontrado un “enemigo” común contra el que hacer frente común: Facebook. La red social, en entredicho desde hace tiempo por las brechas en sus sistemas de seguridad, se ha embarcado en una tan titánica como arriesgada aventura: desafiar al dólar y al euro. Pero ni a un lado ni al otro del Atlántico están dispuestos a ceder ni un milímetro de soberanía en lo que a la política monetaria se refiere. Si primero fue Donald Trump el que arremetió sin piedad contra la criptomoneda de Facebook, la libra, ahora es Europa la que dispara.

El Banco Central Europeo (BCE) ha alertado hoy de que Europa no debería dar la espalda al euro en favor de las “promesas seductoras, pero traicioneras” de libra. En un discurso pronunciado en Fráncfort, el miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) Yves Mersch ha criticado la iniciativa de Facebook de lanzar su propia divisa. “Es la misma gente que tuvo que dar explicaciones ante los legisladores de EE UU y la UE por las amenazas a nuestras democracias como resultado de su gestión de datos personales en su red social”, ha afirmado.

El argumento de los problemas de seguridad de Facebook también sirvió de munición al Senado americano cuando la compañía fundada por Mark Zuckerberg presentó su proyecto de moneda virtual a principios de julio a los legisladores de EE UU. Entonces, senadores tanto demócratas como republicanos advirtieron de que sería “una locura” entregar las cuentas bancarias de sus ciudadanos a los que no pudieron evitar una injerencia rusa en las elecciones de 2016.

Mersch ha asegurado que el dinero solamente puede cumplir su función si está respaldado por un Estado, es decir, por el sector público. Por el contrario, el ecosistema de libra “no solo es complejo, sino que es parecido a un cártel”. Mersch ha criticado que, a diferencia de los bancos centrales, los “conglomerados de entidades corporativas solo rinden cuentas a sus accionistas y miembros”. “El dinero solo puede inspirar confianza y cumplir sus funciones socioeconómicas clave si está respaldada por una institución pública independiente y responsable que no se enfrenta a los inevitables conflictos de interés de las instituciones privadas”, ha añadido.

Mersch ha alertado de que dependiendo del nivel de aceptación y de la cantidad de euros que se usen para respaldar a libra, su ecosistema “podría reducir el control del BCE sobre el euro, alterar los mecanismos de transmisión de política monetaria y socavar el rol internacional de la divisa única”. “Debido a que el dinero es un bien público, el dinero y la soberanía estatal están ligados inexorablemente, así que la noción de una divisa sin Estado es una aberración sin fundamentos sólidos en la experiencia humana", ha defendido el luxemburgués.