Derrumbe histórico en Wall Street

La bolsa de Nueva York sufre la primera gran corrección de la era Trump, tras subir un 24% en un año.

Imagen de la Bolsa de Nueva York
Imagen de la Bolsa de Nueva York

La bolsa de Nueva York sufre la primera gran corrección de la era Trump, tras subir un 24% en un año.

El último viernes de enero, hace apenas diez días, los tres principales índices de la bolsa de Nueva York –el Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq– cerraron en máximos históricos. Ayer, en otro «lunes negro» los dos primeros sufrieron la mayor caída porcentual desde agosto de 2011. El índice de los principales valores industriales, el Dow Jones, perdió un 4,60%, el equivalente a 1.175 puntos; el S&P, un 4,10%. Pero pudo ser peor. En la última hora de cotización la caída llegó a rozar los 1.600 puntos, un 6,3%. Sólo entre las 21:03 y las 21:11 horas en España, el Dow Jones ahondó su caída en más de 700 puntos. Se trata de la mayor caída en puntos de la historia centenaria de la bolsa de Nueva York.

En lo que va transcurrido de año, el Dow Jones ha anotado once máximos «históricos»; el S&P, catorce y el Nasdaq, trece. El primero ha pasado de 26.000 que superó el 16 de enero a perder los 24.000 puntos anoche. Fue precisamente cuando cayó por debajo de esa barrera cuando se frenó el desplome.

Los analistas no han encontrado ninguna explicación extraña: se trata de una corrección a tanta exuberancia irracional de las compras que se ha producido en el último año. No hay que olvidar que hace justamente un año, el Dow Jones rebasó por primera vez en la historia la barrera de los 20.000 puntos. De hecho, fuentes del mercado se apresuraron a asegurar que el desplome no se había producido por ninguna avería técnica como sucedió hace unos años.

En las últimas semanas, la aprobación de la reforma fiscal propuesta por el presidente Trump disparó los mercados al esperar un aumento significativo de los beneficios empresariales para el presente año. Desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, el Dow Jones se había revalorizado en nada menos que un 24%. Por eso, anoche, un portavoz del Gobierno aseguró que los fundamentos de la economía estadounidense son sólidos.

Los últimos datos de creación de empleo (la tasa de paro está en el 4,1%) empezaron ya a preocupar a los analistas que ven en el aumento de la inflación una argumento sólido para que el nuevo presidente de la Reserva Federal, el banco central de EE UU), lleve a cabo una subida del precio del dinero hasta el 1,75% en la próxima reunión (la primera del mandato Powell), que se celebrará entre los días 20 y 21 de marzo.

Michael O’Rourke, estratega jefe de mercado de At Jones Trading, aseguró ayer que «el mercado ha tenido una carrera alcista increíble. Tenemos un entorno en el que las tasas de interés están subiendo; tenemos una economía más sólida... por lo que la Reserva Federal debería seguir apretando».

En la sesión de ayer, cerca de 11.500 millones de acciones cambiaron de manos, muy por encima del promedio diario de 7.600 millones de las últimas veinte sesiones.

Con la corrección de ayer, el Dow Jones y el S&P han entrado en pérdidas anuales. El primero cede ya un 1,51% y el segundo, un 0,92. Sólo el Nasdaq se mantiene en beneficios en 2018 (+0,93%).

Europa vivió ayer una jornada de correcciones, aunque no tan importantes. Fráncfort perdió un 0,76%, Londres, un 1,46 y París, un 1,48%. El Ibex cerró con una caída del 1,44%.