El Gobierno endurece el retiro de la vida laboral

Hace un par de semanas, la UE recordó a España la necesidad de reformar su sistema público de pensiones para hacerlo sostenible. Con menos de dos trabajadores cotizando por cada pensionista y la población envejeciendo a pasos agigantados, al Ejecutivo no le queda otra que recortar la cuantía de las pensiones o forzar a los trabajadores a permanecer más tiempo en activo para que el gasto en la materia, ya en 100.000 millones, no crezca más.

Incentivar a los trabajadores a permanecer en el mercado laboral es la vía que ha elegido el Gobierno. A la reforma para incrementar de forma progresiva la edad legal de jubilación hasta los 67 años en 2027, ayer Rajoy sumó un real decreto para endurecer las jubilaciones anticipadas y parciales, y también las prejubilaciones. Con ellas, el Estado ahorrará unos 5.000 millones de euros anuales, según cálculos de Empleo.

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, anunció también que el Gobierno creará un grupo de expertos para diseñar el factor de sostenibilidad de las pensiones.

Jubilación anticipada voluntaria. Se podrá solicitar dos años antes de la edad legal de retiro, es decir, a los 63 años y un mes en 2013. La edad se incrementará de forma progresiva hasta los 65 años en 2027, cuando la edad legal de jubilación será de 67. Para acogerse a la misma, será necesario haber cotizado 35 años. Podrán acogerse a ella los trabajadores de todos los regímenes, si la pensión que resulte supera la mínima que la correspondería al interesado por su situación familiar al cumplir 65 años.

Jubilación anticipada forzosa. La edad de acceso se fija dos años antes de la legal de jubilación. Ahora, 61 años, y en 2027, 63. Para solicitarla, será necesario haber cotizado un mínimo de 33 años, y no 30 como ahora, y haber sido demandante de empleo, al menos, seis meses antes.

Jubilación parcial. Como en el caso de la anticipada forzosa, se exigirán 33 años cotizados (25 en caso de discapacidad) y tener ahora 61 años, que serán 63 en 2027. Además, será precisa una antigüedad de 6 años en la empresa. La reducción de jornada será de entre el 25% y el 50% o de hasta el 75% si el relevista es a tiempo completo e indefinido.

Trabajo y pensión. Para limitar todavía más el gasto del sistema de pensiones, el Gobierno facilitará la posibilidad de compatibilizar un trabajo a tiempo completo o parcial con la jubilación. Los que elijan esta opción, además de haber cumplido la edad de jubilación, cobrarán la mitad de la pensión y el 100% de la misma cuando se retiren de forma definitiva.

Mayores de 55 años. El Ejecutivo endurece también el acceso de los mayores de 55 años al subsidio por desempleo – del que hay 7.000 solicitudes al mes–, que es la ayuda que les queda antes de empezar a cobrar la pensión de jubilación tras haber agotado su prestación por paro. Para cobrarlo no se tendrán en cuenta, como hasta ahora, sólo las rentas del beneficiario, sino las de la unidad familiar, que no podrán superar el 75 por ciento del Salario Mínimo Interprofesional (641,30 euros para 2013) excluida la parte correspondiente a las pagas extraordinarias.

ERE y prejubilaciones. Para desincentivar las prejubilaciones, el Gobierno establece que las grandes empresas –cien o más trabajadores– que hagan despidos colectivos e incluyan a mayores de 50 años tendrán que costear la prestación por desempleo de estos trabajadores si el porcentaje de trabajadores de esta edad incluidos en el ERE es superior al peso de ese colectivo en la plantilla. La medida tendrá carácter retroactivo desde el 1 de enero.