El Supremo anula la compra de acciones de Bankia en su salida a Bolsa

La sentencia obligará a la entidad a devolver el dinero de dos suscriptores y abre la vía a miles de nuevas reclamaciones

El logo de Bankia en las escaleras de acceso a la Bolsa de Madrid, el 20 de julio de 2011, día en que la entidad se estrenó.
El logo de Bankia en las escaleras de acceso a la Bolsa de Madrid, el 20 de julio de 2011, día en que la entidad se estrenó.

El Tribunal Supremo ha anulado hoy la adquisición de acciones de Bankia con ocasión de la oferta pública de 2011 porque hubo error en el consentimiento al existir desfase entre las cifras del folleto que lo anunciaba y las reales.

El Tribunal Supremo ha anulado hoy la adquisición de acciones de Bankia con ocasión de la oferta pública de 2011 porque hubo error en el consentimiento al existir desfase entre las cifras del folleto que lo anunciaba y las reales.

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, constituida en Pleno, ha resuelto así dos recursos de la entidad bancaria contra la anulación de la adquisición de sus acciones con ocasión de la Oferta Pública de Suscripción de acciones de 2011.

La Sala ha desestimado todos los motivos de los recursos, ha rechazado que la causa penal pendiente ante la Audiencia Nacional pueda paralizar las reclamaciones individuales en vía civil y ha confirmado que hubo error en el consentimiento por parte de los adquirentes debido a las graves inexactitudes del folleto de la oferta pública.

El Supremo ha desestimado los recursos interpuestos por Bankia contra dos sentencias de las Audiencias de Valencia y Asturias que decretaron la nulidad de los contratos de compra de acciones emitidas por la entidad, porque hubo error en el consentimiento al existir desfase entre las cifras del folleto informativo y las reales.

La sentencia obligará a la entidad a devolver el dinero de dos suscriptores de su oferta pública de acciones, y abre la vía a miles de nuevas reclamaciones. Además, ha rechazado que la causa penal pendiente ante la Audiencia Nacional pueda paralizar las reclamaciones individuales vía civil.

Durante el pleno, el Alto Tribunal ha considerado la decisión por la que las Audiencias Provinciales de Asturias y Valencia anulaban la compra de las acciones por parte los clientes, al estimar que el folleto informativo de la salida a bolsa, que tuvo lugar en julio de 2011, no reflejaba la situación económica real de la entidad.

Así, el Supremo rechaza los argumentos de la entidad bancaria y deja abiertas las causas en los distintos juzgados españoles a raíz de las demandas de los pequeños inversores.

En dicho recurso al que ha tenido acceso Efe, Bankia pedía que la sentencia fuese revocada al no justificar "de forma suficiente y adecuada"la falta de veracidad de la información del folleto de la Oferta Pública de Suscripción (OPS) que, según Bankia, cumplía con la normativa vigente.

Asimismo, insiste en que los inversores adquirieron las acciones con independencia de la información recogida en el folleto, por lo que "incluso suponiendo que la situación no hubiese sido la descrita", los clientes habrían firmado igualmente el contrato.

El Suprema se pronuncia también sobre la prejudicialidad penal, y rechaza que la causa penal pendiente ante la Audiencia Nacional pueda paralizar las reclamaciones individuales por la vía civil.

El Supremo ratifica así las decisiones adoptadas por los tribunales civiles, que hasta el momento, estaban fallando a favor de los inversores.

Tanto Bankia como su matriz, el Banco Financiero y de Ahorros (BFA), habían anunciado el pasado mes de diciembre el aumento del presupuesto dedicado a la provisión de fondos para hacer frente a este tipo de causas judiciales. El incremento de esta partida fue de más de 1.000 millones de euros hasta 1.840 millones, con los que hacer frente a demandas que suman unos 820.

Según informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Bankia asumirá el 40 % del coste de esas indemnizaciones, mientras que el 60 % restante corresponderá a Banco Financiero y de Ahorros (BFA), participada íntegramente por el Estado y que posee el 64,1 % de las acciones de Bankia.