El TAV directo París-Barcelona se retrasa al menos hasta después de agosto

Los trenes de alta velocidad (TAV) directos que debían conectar París con Barcelona antes del verano no funcionarán al menos hasta "después de agosto", señaló hoy la compañía ferroviaria francesa SNCF, que lo atribuyó a "razones técnicas".

Los trenes de alta velocidad (TAV) directos que debían conectar París con Barcelona antes del verano no funcionarán al menos hasta "después de agosto", señaló hoy la compañía ferroviaria francesa SNCF, que lo atribuyó a "razones técnicas".

"Son razones técnicas"las que explican el retraso, subrayó a Efe un portavoz de la Sociedad Nacional de Ferrocarriles de Francia (SNCF), que negó los rumores sobre desencuentros con su homóloga española Renfe.

El portavoz insistió en refutar problemas en la cooperación entre la SNCF y Renfe por la liberalización del tráfico en España y las supuestas ambiciones de la compañía francesa para entrar a competir en ese mercado.

En los últimos meses se ha podido ver algún tren AVE de Renfe en las instalaciones técnicas que tiene la SNCF en las afueras de París, dentro del proceso de homologación del material rodante español para que pueda circular en Francia.

El mismo proceso -que está tardando más de lo inicialmente previsto- se tiene que llevar a cabo con los convoyes franceses de alta velocidad TGV en España.

El portavoz de la SNCF recordó que en un principio se había programado la puesta en marcha escalonada en dos o más fases de la línea directa París-Barcelona con trenes de alta velocidad: con un incremento progresivo del número de enlaces y de ciudades conectadas.

Esa planificación progresiva podría verse modificada con los aplazamientos del arranque, precisó.

En cualquier caso, se mantiene la intención de que Barcelona tenga conexión ferroviaria directa con otras ciudades del sur de Francia como Montpellier, Toulouse, Lyon y tal vez Marsella.

En la cumbre franco-española celebrada en París el pasado 10 de octubre se había anunciado la entrada en servicio de la línea de alta velocidad de Barcelona a Francia antes de este verano, para poner la capital catalana a dos horas de Perpiñán.

Por ahora, y desde hace dos años y medio, los TGV franceses de París llegan a Figueras, donde hay que cambiar a un tren español para poder continuar hasta Barcelona.

En el recorrido por Francia hay un tramo (entre Nimes y Perpiñán) por el que los trenes circulan por una línea convencional, la única existente. En ese segmento está prevista la construcción de circunvalaciones ferroviarias de aquí a 2017 para evitar la entrada en las ciudades de Nimes y Montpellier, que constituyen cuellos de botella en la red.