Estallido de soberanismo sindical en Cataluña

Los sindicatos de Cataluña llevaron ayer el derecho a decidir a las calles en la manifestación del Día del Trabajo

«Contra la pobreza laboral y social: más empleo, más convenios, más salarios». Con este lema se presentaron los dos principales sindicatos, CC OO y UGT, en la manifestación del Primero de Mayo en Barcelona. El derecho a decidir, sin embargo, ya no entiende de jornadas reivindicativas de los trabajadores y también se coló en la fiesta. Lo sindicatos han abrazado sin fisuras las tesis soberanistas de Artur Mas y ayer hicieron gala de ello.

El secretario general de la UGT de Cataluña, Josep Maria Álvarez, reivindicó que este Primero de Mayo debe ser también el del «derecho a decidir» y que este derecho debe aplicarse no solo al debate soberanista, sino también a las políticas sociales y económicas. Álvarez pidió que la población catalana pueda decidir también sobre qué políticas económicas y sociales se adoptan en la salida de la crisis. «El derecho a decidir el futuro ha venido para quedarse y tiene que ser como una mancha de aceite que se extienda desde Cataluña a toda España», subrayó el dirigente sindical, quien reclamó también «la derogación de la reforma laboral, porque se ha demostrado que no crea empleo». El secretario general de CC OO de Cataluña, Joan Carles Gallego, por su parte, pidió una política fiscal progresiva y la implantación de una renta garantizada ciudadana. Respecto a las elecciones europeas, Gallego explicó que los sindicatos trabajan para elaborar un plan conjunto con medidas para las grandes fortunas y para reclamar más infraestructuras.

La defensa del derecho a decidir de los sindicatos, sin embargo, no es nada nuevo. Su apoyo supuso un balón de oxígeno para el president de la Generalitat, Artur Mas, cuando intentaba recabar apoyos para su aventura soberanista. En marzo del año pasado, tanto CC OO como UGT expresaron su compromiso en un acto de Òmnium Cultural. Sus dos dirigentes en Cataluña señalaron que «en este país sería bueno que algunos se vayan acostumbrando a que el derecho a decidir no es flor de un día, sino que ha venido con intención de quedarse.

El derecho a decidir no es otra cosa que la profundización en el sistema democrático y de valores de un país». Ambos representantes subrayaron que las organizaciones sindicales en el ámbito «entienden» su posición al frente del derecho a decidir, por lo que han agradecido su posicionamiento «transparente y democrático». Álvarez añadió que «Cataluña quiere ser un país normal y poder hacer lo que hace cualquiera de los países del mundo, desde su libertad y la plena soberanía». «Los catalanes y las catalanas han de poder debatir y decidir su futuro sin miedo y con normalidad. El derecho a decidir representa una profundización democrática y de los valores del país [por Cataluña]», apuntó el líder de UGT Cataluña

Meses mas tarde, la Generalitat cerró la primera lista de participantes en el Pacto Nacional por el Derecho a Decidir con 34 entidades, entre las patronales catalanas, las cámaras de comercio, organizaciones como Omnium Cultural y la confederación vecinal CONFAVB o la Federación de Casas Regionales, también estaban los dos sindicatos.

Álvarez, el más significado de los dos, también expresó su apoyo en el Primero de Mayo de 2013. «Igual que el Govern ha sido valiente con el derecho de Cataluña a decidir su futuro, también tiene que ser ahora valiente para plantar cara al Gobierno ante su pretensión de aplicar más recortes», proclamó Álvarez, con la voz en grito.

El Primero de Mayo fue, en este sentido, una secuela del congreso previo de UGT, cuando Mas trató de obtener la complicidad del sindicato con el anzuelo de poner fin a los recortes que ha aplicado desde que gobierna. «La política de austeridad tiene un recorrido limitado y hemos llegado al límite en Cataluña», dijo el presidente de la Generalitat. La promesa gustó a Álvarez, dispuesto a tejer una alianza con la Generalitat siempre y cuando Mas tenga el coraje de no seguir pasando la tijera. Además de las decisiones tomadas en congresos, CCOO de Cataluña tiene estatus legal propio: Confederación Obrera Nacional de Cataluña (CONC). Eso quiere decir, además, que sus finanzas son independientes de la organización estatal y que con esa organización se siente vinculada además de por una larga tradición, por un pacto confederal. UGT, por su parte, se fundó en Cataluña. En democracia pasó por momentos de gran debate interno sobre cuál debería ser su autonomía respecto a la federación estatal. Por la vía de los hechos se ha creado una relación en la que la parte catalana decide sobre todo lo que afecta a Catalunya y participa a nivel estatal en las grandes decisiones estratégicas en el ámbito español.

Cabe recordar que ambos sindicatos percibieron al menos 10,4 millones de euros de subvenciones de la Generalitat a lo largo de 2012. En concreto, UGT recibió 4.570.696,6 euros y CC OO 5.850.491,05 euros, según figura en las resoluciones relativas a las subvenciones concedidas por los distintos departamentos de la Generalitat.

La mayor parte del dinero que han reci bido procede del Departamento de Empresa, que destinó 254.105,80 euros a UGT y 1.445.641,73 euros a CC OO en subvenciones diversas –en temas como proyectos de acreditaciones–, así como más de cuatro millones de euros a cada uno de ellos en concepto de ayudas para planes de formación, tanto intersectoriales como sectoriales. Aunque las sumas fueron menores, ambos sindicatos también percibieron dinero público de Cultura, Bienestar Social y Familia y Salud. Así, el área de Cultura otorgó 18.000 euros a UGT para su archivo documental; 66.809 euros a CC OO para sus servicios lingüísticos, y 18.000 euros a la fundación de CC OO.