Fomento construirá 800 nuevos kilómetros de AVE la próxima legislatura

El gestor ferroviario invertirá otros 6.000 millones de euros para concluir proyectos como la «Y» vasca o la línea Madrid-Galicia.

El gestor ferroviario invertirá otros 6.000 millones de euros para concluir proyectos como la «Y» vasca o la línea Madrid-Galicia.

Adif mantendrá engrasada su maquinaria inversora para el AVE la próxima legislatura. Si no hay un cambio político radical tras las elecciones generales, previstas para el próximo mes de diciembre, que cambie de raíz sus planes, el gestor de infraestructuras ferroviarias tiene previsto invertir 6.000 millones de euros para poner en servicio otros 800 nuevos kilómetros de la red de alta velocidad, según los cálculos de la compañía. Con estos fondos, lo que acometerá la compañía pública que preside Gonzalo Ferre será la conclusión de aquellos corredores que están más avanzados, pero no terminados.

Entre estos proyectos pendientes figuran la conexión de alta velocidad León-Asturias –desde León a La Robla y desde Pola de Lena a Oviedo y Gijón, así como el segundo túnel de la variante de Pajares–, la línea Madrid-Galicia –entre Zamora y Orense–, la conexión Burgos-Vitoria, la «Y» vasca y el Corredor del Mediterráneo –entre Murcia y Almería y otros tramos de conexión–.

Otras actuaciones

Junto a estos proyectos, Adif tiene ya en marcha obras relacionadas con la alta velocidad que elevarían los kilómetros a unos 1.000. Entre las más importantes destacan las del corredor Zaragoza-Vitoria, con una longitud de 250 kilómetros y cuyos trabajos están a punto de comenzar. También se acometerá la terminación del tramo Plasencia-Badajoz. En el mismo corredor Madrid-Extremadura se encuentra en fase de estudio el tramo entre Pantoja y Plasencia. Adif también prevé concluir la línea que discurre de Sevilla a Huelva, un proyecto de mejora que permitirá recorrer ambas ciudades a velocidades punta de hasta 250 kilómetros por hora.

El gestor ferroviario también tiene en fase de estudio otras actuaciones, que no incluye entre las que finalizará la próxima legislatura porque su ritmo de ejecución depende del momento en que se inicien los trabajos y la disponibilidad presupuestaria. Entre estos proyectos están la conexión de Vigo y Orense por Cerdedo, mejoras en la conexión Palencia-Santander o la continuación del Corredor del Mediterráneo desde Almería hasta Algeciras y Bobadilla. Con estas líneas, el total de kilómetros del AVE se incrementará hasta los 1.500. No obstante, fuentes de Adif precisan que algunos de estos kilómetros no serán de alta velocidad sino de velocidad superiores a los 250 kilómetros por hora, muy notables pero que no encajan con la definición estricta del AVE.

Para el año próximo, el presupuesto del Grupo Fomento destina 3.679 millones de euros para la alta velocidad. Los fondos se reparten casi a partes iguales entre el Corredor Noreste –Galicia–, con 1.160 millones de euros; el Corredor del Mediterráneo, con 1.343 millones; y el Corredor Norte –Asturias, País Vasco y Cantabria– con 1.018 millones de euros.

Para financiarse, Adif está incrementando de forma gradual sus emisiones de deuda. Este año ya ha realizado dos emisiones por 1.600 millones de euros. Para el que viene, recurrirá a contratar nuevo endeudamiento por otros 1.500 millones de euros. El resto de la inversión se costeará con aportaciones patrimoniales –500 millones de euros–, fondos europeos –unos 200 millones de euros– y devoluciones de IVA –unos 601 millones de euros–, según consta en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado de 2016.

Las emisiones de bonos no sólo están permitiendo a Adif financiarse sino también reestructurar su deuda. Según sus datos, desde 2012 ya ha renegociado un total de 32 préstamos y ha reducido el tipo medio de interés del 2,9 por ciento hasta el 1,28 por ciento, a la vez que ha extendido sus plazos de vencimiento.

Con los 1.000 nuevos kilómetros previstos para este año y los 800 nuevos que se prevé construir, a finales de la próxima legislatura la red de AVE española tendrá una extensión de unos 5.000 kilómetros y seguirá siendo la segunda más extensa del mundo por detrás de la china. El reto ahora es incrementar el número de viajeros para hacer rentable una infraestructura que ha supuesto una inversión cercana a los 50.000 millones de euros desde que se empezó a construir el primer corredor, el Madrid-Sevilla, inaugurado en 1992. Renfe, que tiene el monopolio de la operación de trenes de pasajeros en España hasta que se liberalice el Corredor de Levante, alcanzó el pasado año su mejor registro al transportar a más de 29 millones de pasajeros en sus servicios de AVE y larga distancia. El Ministerio de Fomento se ha marcado como objetivo elevar en los próximos años esa cantidad hasta los 50 millones para hacer rentables las inversiones acometidas. Para lograrlo, en los últimos años ha puesto en marcha agresivas políticas de precios con los que competir con el avión y arrebatarle pasajeros.

Aunque el AVE alcanzase el objetivo de los 50 millones de pasajeros, el trecho que separa a la red española de alta velocidad de la de países del entorno como Alemania o Francia es enorme. Con dos servicios que suman en conjunto algo más de 3.000 kilómetros, la alta velocidad transporta en Alemania a 160 millones de pasajeros, mientras que en Francia alcanza los 120 millones.