Futuro inmediato

La Razón
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El algodón no engaña, las cifras macroeconómicas nos vuelven a situar a la cabeza de Europa, se está creando riqueza de nuevo a velocidad muy rápida.

Pero cuidado con el algodón porque lo que detecta es la cifra de los grandes números y ahora hay que mirar también a los pequeños y ver cómo evoluciona la creación de empleo.

En el sector de headhunting estamos experimentando un fuerte incremento de actividad volviendo a cifras de antes de la crisis. ¿Por qué?, las explicaciones son varias pero hay un denominador común en esta ecuación de creación de empleo, la CONFIANZA en la economía española.

No solo hablamos de grandes multinacionales a la hora de enumerar las contrataciones de directivos sino que también lo estamos haciendo de las Pymes, que constituyen la mayor fuerza empresarial de España.

¿Qué une a estas dos estructuras?. La conciencia de la nueva realidad económica, ver cómo el país sale de la crisis y la realización de la misma apuesta por el futuro. Esta confianza viene acompañada por la necesidad de crear nuevo negocio, de aumentar la cifra de negocio saliendo del estancamiento producido en los últimos años, y esta conciencia se ve expresada en la revitalización de las estructuras directivas con perfiles más arriesgados y claramente comerciales.

Lo primero que han hecho es aumentar su músculo cerebral incorporando directivos que sepan llevar a la empresa por los nuevos caminos que puedan a su vez generar riqueza impulsando el empleo que tanta falta nos hace.

Me preguntan a veces la relación entre el número de directivos contratados y el de trabajadores de otros niveles inferiores. Pues bien, no hay respuesta para eso puesto que cada empresa es un mundo que tiene sus propias necesidades y, por lo tanto, su propio funcionamiento. Lo que sí está claro es que una empresa con una masa cerebral bien ajustada produce mayor riqueza que su competencia y una de sus consecuencias es la mayor contratación de trabajadores.

La estructura empresarial de España es fuerte y ha podido capear estos malos años, ahora se nota un fuerte refuerzo en sus estructuras como consecuencia de la confianza depositada en los nuevos aires económicos. Si esta tendencia no es interrumpida con extraños movimientos administrativos y políticos de última hora veremos cómo las cifras del paro bajan de una manera más acelerada para situarnos de manera real en el tren de cabeza de Europa.

Nos vaticinan crecimientos superiores al 3%, lo que quiere decir que el negocio originado en España va a necesitar de mucha masa laboral para que esas cifras sean una realidad y llevarlo a buen término se traducirá en nuevas contrataciones que rebajarán la hiriente tasa de desempleo a corto plazo, pero para que realmente sea cierto tenemos que contar con estructuras empresariales bien dirigidas y con un nuevo espíritu aperturista al beneficio.

¿Qué quiere decir esto?. Si hasta el momento las empresas se han estado obligadas a sobrevivir mediante políticas de contención, ahora vemos cómo se apuesta por una apertura a los beneficios mediante políticas y acciones encaminadas a crear nueva riqueza. Esto lleva aparejado refuerzos en las estructuras empezando por los cambios en las cúpulas directivas. Pero seamos prudentes, si la crisis nos ha enseñado algo es el ser realistas y no vivir por encima de nuestras posibilidades, contratamos, crecemos pero sin volvernos locos; lo estamos haciendo bien y esperamos seguir haciéndolo y crear puestos de trabajo que hagan que la dichosa crisis no sea más un mal sueño.

El futuro inmediato es halagüeño, no lo echemos a perder.

Samuel Pimentel, Presidente de Ackermann Beaumont Group