Iberdrola se fio del aval de MAFO para invertir 70 millones en Bankia

La eléctrica reclama 12,4 millones a la entidad por el fiasco de su salida a bolsa

Miguel Ángel Fernández Ordóñez
Miguel Ángel Fernández Ordóñez

Iberdrola se fio del respaldo del Banco de España en la salida truncada de Bankia a bolsa. Así lo reconoció ayer el director de Riesgos de la eléctrica, Fernando Sánchez Barranco, en su declaración ante el juzgado de Primera Instancia 89 de Madrid con motivo de la demanda de la compañía, que reclama a Bankia 12,4 millones de euros por las pérdidas ocasionadas en la operación. Según el directivo, «aunque la operación tenía sus riesgos, poniéndola en una coctelera, era atractiva ya que, si se cumplía el plan de negocio, era interesante». Sánchez Barranco recomendó la compra de 70 millones de euros en acciones de la entidad al considerar que las oportunidades «minimizaban» los riesgos de la operación y por la «tranquilidad» que ofrecía el «respaldo» del Banco de España, dirigida por entonces por Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO).

«Era un proyecto atractivo con la primera o segunda entidad a nivel nacional, con mercados de elevadas rentas en Madrid y la Comunidad Valenciana, despojado de herencias políticas, y que ofrecía un descuento del 50% en su precio», justificó el responsable de Iberdrola. La eléctrica, que no suele participar en ese tipo de operaciones, acudió por tratarse de una salida a bolsa «sistémica para España» y con el aval de la institución que presidía MAFO. En este sentido, Iberdrola dio por buena la información pública que facilitó Bankia y que avaló el supervisor. Sánchez Barranco aseguró que analizó las cuentas remitidas por Bankia en marzo de 2011 así como informes elaborados por los bancos colocadores, como JP Morgan o Merrill Lynch. En función de todos estos documentos y dado el «respaldo» del Banco de España, organismo que «tenía un equipo de inspectores residentes en la entidad los doce meses del año», Iberdrola optó por acudir al tramo institucional. Sin embargo, en once meses Bankia pasó de tener un deterioro reconocido de su cartera inmobiliaria de 774 millones a necesitar provisiones de más de 11.000 millones de euros. «Es imposible explicar un deterioro tan vertiginoso», sostuvo el directivo de Iberdrola.