Intervenido por blanqueo el banco andorrano de los Pujol

Sede del Banco de Madrid en el paseo de la Castellana.
Sede del Banco de Madrid en el paseo de la Castellana.

La denuncia de EE UU desata una tormenta en el Principado y fuerza al Banco de España a intervenir la filial de Madrid.

El Gobierno del Principado de Andorra anunció ayer que ha intervenido Banca Privada d’Andorra (BPA), después de que Estados Unidos denunciase a la entidad por canalizar presuntamente fondos del crimen organizado. El banco andorrano se ha hecho famoso en los últimos meses por acoger la fortuna oculta de la familia Pujol desde 2010. Además, el clan del ex presidente de la Generalitat de Cataluña usó BPA para regularizar el dinero que tenía en Andorra ante la Hacienda española el pasado mes de julio.

En concreto, Jordi Pujol reconoció en ese momento que su familia había aflorado más de cuatro millones de euros a través de declaraciones de la renta complementarias de cinco de sus familiares: su esposa, Marta Ferrusola, y cuatro de sus siete hijos, Oriol, Marta, Mireia y Pere. Para ello, transfirieron el dinero desde el banco andorrano hasta Banco de Madrid, su filial española. Esta entidad también fue intervenida ayer por el Banco de España, dado que BPA ostenta el 100% de su capital, «para asegurar la continuidad de su actividad».

Ahora, BPA pasa a estar controlado por el organismo regulador financiero andorrano, el Instituto Nacional de Finanzas de Andorra (INAF). Así lo anunció ayer el jefe de Gobierno del Principado, Toni Martí, en una rueda de prensa en Andorra la Vella, la capital. Según informó, se han designado dos interventores para «garantizar la continuidad de la operativa normal de la entidad, proteger a sus clientes y velar por el buen nombre y la integridad de la plaza financiera andorrana».

Martí trató de lavar la cara de la banca andorrana y resaltó que su sistema financiero «goza de una buena imagen y una buena reputación». Algo que ha quedado en entredicho a raíz de las acusaciones del Gobierno estadounidense. Según la división de delitos financieros del Departamento del Tesoro, Banca Privada d’Andorra está involucrada en el «lavado de dinero internacional» y vinculada a organizaciones criminales rusas y chinas, así como a operaciones de creación de empresas pantalla para canalizar unos 2.000 millones de dólares de la petrolera estatal venezolana PDVSA.

«Los altos cargos corruptos de BPA y los débiles controles contra el lavado de dinero han convertido a la entidad en un vehículo fácil para encaminar fondos procedentes del crimen organizado, la corrupción y el tráfico de personas a través del sistema financiero de EE UU», aseguró Jennifer Shasky Calvery, directora de la Red de Lucha contra los Delitos Financieros de EE UU, informa Efe. Según el comunicado emitido por el Departamento del Tesoro, los directivos del BPA diseñaron «servicios financieros a medida» para que los intermediarios de clientes que buscaban blanquear capitales pudieran «enmascarar los orígenes del dinero». A cambio, recibían pagos y otros beneficios de estos clientes. Como resultado de esta investigación, la agencia federal estadounidense ha abierto un plazo de 60 días para analizar medidas a adoptar contra BPA, que podrían suponer la prohibición de operaciones financieras a través de cuentas de BPA con EE UU. Se prevé que el INAF comparezca hoy en rueda de prensa para explicar los detalles del proceso en curso contra BPA.

En paralelo, el banco anunció que «abrirá inmediatamente una investigación interna» para «esclarecer estos hechos, corregir operativas internas y depurar responsabilidades». La entidad, propiedad de la familia Cierco, emitió una nota en la que señala que «ya colabora estrechamente con los interventores nombrados por el INAF» y afirma que las investigaciones «se refieren exclusivamente a las actividades andorranas de BPA y no afectan a sus filiales internacionales».

El grupo fue fundado en 1957 bajo el nombre de Banca Cassany y su accionariado está compuesto íntegramente por capital andorrano. No obstante, en la década de los años 90 del siglo pasado tuvo entre sus accionistas a Caixa Catalunya, antes de que pasara a adoptar la marca de BPA. Su negocio se centra en la banca privada y tiene presencia en varios países con un trato fiscal singular, como la propia Andorra, Suiza, Luxemburgo, Panamá o Uruguay. Su entrada en España en 2011 se produjo tras comprar Banco de Madrid a la entidad guipuzcoana Kutxa, convirtiéndose así en el primer banco andorrano en obtener licencia bancaria en España.

Respecto a la reacción del Gobierno del Principado ante la intervención, el jefe del ejecutivo, recientemente elegido en unas elecciones generales, insistió en que se trata de un caso de presunta mala praxis «y no de una situación de riesgo de solvencia o problemas de balances». Martí declaró también que el Principado ha cumplido «siempre» con sus obligaciones en la lucha contra el blanqueo de capitales. Es más, Martí recordó que así consta en la declaración pública de la administración estadounidense, que alabó la «contribución» de Andorra.

Sus clientes: la mafia rusa, Gao Ping y Venezuela

No sólo del clan de los Pujol vive Banca Privada d’Andorra (BPA). Aunque la entidad del Principado intervenida ayer por su Gobierno acusada de blanquear dinero ha pasado a las primeras páginas de los diarios españoles por su conexión con la fortuna oculta de la familia del ex presidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol, BPA cuenta con otros «insignes» clientes, según la denuncia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

La división de delitos financieros revela en un documento los nexos entre el banco andorrano y el crimen organizado de Rusia y China, así como la petrolera estatal venezolana PDVSA. Así, Estados Unidos afirma que un alto directivo de BPA «suministró asistencia sustancial a Andrei Petrov» para realizar operaciones de lavado de dinero de la mafia rusa. Petrov fue detenido en febrero de 2013 por las autoridades españolas en Lloret de Mar (Gerona) acusado de blanqueo de capitales. Además, se sospecha que tiene relación con Semion Mogilevich, uno de los diez fugitivos más buscados por el FBI.

El departamento del Tesoro también describe cómo un responsable de BPA aceptó «exorbitantes» comisiones a cambio de procesar transacciones para blanquear dinero de Venezuela. A través de empresas pantalla se canalizaron, según la denuncia de Estados Unidos, hasta 2.000 millones de dólares –unos 1.850 millones de euros– de los negocios de la compañía petrolera estatal venezolana PDVSA.

Asimismo, la Red de Lucha contra los Delitos Financieros de EE UU apunta a Gao Ping, presunto líder de la trama china de blanqueo de capitales desarticulada con la «operación Emperador», detenido por la Policía española en septiembre de 2012. Ping habría pagado sobornos y comisiones a miembros de BPA para que aceptasen depósitos de cantidades en efectivo en cuentas opacas y transfiriesen fondos a empresas pantalla en China. Según EE UU, hay una tendencia al alza en la que los hombres de negocios son reclutados por organizaciones criminales internacionales para facilitar la creación de empresas pantalla y el lavado de dinero.