Juncker movilizará 315.000 millones a partir de un fondo de sólo 21.000

El presidente de la Comisión Europea aspira a crear 1,3 millones de empleos en un plazo máximo de tres años

Jean-Claude Juncker junto al primer ministro italiano, Matteo Renzi, ayer en el Parlamento Europeo
Jean-Claude Juncker junto al primer ministro italiano, Matteo Renzi, ayer en el Parlamento Europeo

El esperado «Plan Juncker» es todo un arte de ingeniería financiera. Pretende movilizar 315.000 millones de euros y crear hasta 1,3 millones de empleos en un plazo de tres años a partir de un fondo europeo con dinero público de 21.000 millones de euros, que permitirá al Banco Europeo de Inversiones prestar 60.000 millones «a la economía real». El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, presenta hoy al Parlamento Europeo su ya famoso plan de inversiones, después de que el colegio de comisarios lo aprobara ayer.

La idea es simple pero compleja de llevar a cabo. Hay liquidez disponible tanto en instituciones financieras como en el sector privado, que no llega a ponerse en circulación, y la CE considera que el riesgo que llevan implícito muchos proyectos de inversión es lo que obstaculiza su puesta en marcha. No es nada nuevo que haya dinero que no se mueve. El propio Banco Central Europeo ha mantenido los tipos de interés en mínimos históricos, el 0,05%, precisamente en un intento de reactivar la economía europea.

El «plan Juncker» busca dar un aliciente más a los inversores, tanto públicos como privados, utilizando el BEI. El objetivo es prestar más dinero con condiciones mucho más favorables de las que puedan ofrecer otras entidades, así como asumir la financiación de la parte de los proyectos de más riesgo con el nuevo Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas dotado con 21.000 millones de euros, 16.000 millones de los cuales serían la garantía recogida del presupuesto europeo y los otros 5.000 millones, del propio BEI. Con esta partida, estiman triplicar el dinero que el BEI podrá prestar en tres años, hasta los 60.000 millones, y de ahí volver a multiplicar, esta vez por cinco, hasta los 315.000 millones gracias a la inversión público-privada que se espera.

Por cada euro se busca obtener una inversión final de 15 euros, lo que supone un «efecto multiplicador de 1:15». Este factor es «una estimación prudente», según señalan los expertos, basada principalmente en anteriores experiencias de los programas lanzados por la Comisión junto al BEI. «El crecimiento del capital en 2013 del BEI ha tenido un efecto multiplicador estimado de 1:18», señalan. En este sentido, explicaron que otros programas como el denominado COSME para pymes alcanzó resultados de al menos 20.000 millones disponibles con 1.000 millones de presupuesto. Por un lado puede considerarse un plan que simplemente busca gastar mejor el presupuesto europeo sin aportar apenas dinero nuevo y cuyos objetivos de generar empleo son poco esperanzadores, teniendo en cuenta que en Europa hay más de 24 millones de personas en paro. Por otro lado, se ve con buenos ojos que no se trate de gastar dinero público «por gastar» y se busque al sector privado para reactivar la economía. La clave de este nuevo plan es sin duda esa última parte. La aportación privada garantizará que los proyectos que se financien sean rentables, «mucho más que si sólo invirtiera el sector público». «Si buscáramos que la inversión viniera sólo de dinero público, no habría inversión», indicaban fuentes europeas. Algunos estados podrían ver que este plan compite directamente con sus entidades a la hora de facilitar préstamos, pero desde Bruselas se insiste en que muchos estados están dispuestos a sumarse a este plan aportando inversión adicional. Aquellos que decidieran sumarse no tendrían ninguna garantía de que su dinero vaya a repercutir directamente en su país.

Los objetivos de la inversión

Por el momento no hay ningún proyecto valorado, aunque se han identificado varios que ya están maduros donde el sector privado es reacio a invertir por el riesgo. Tan sólo existe una división estimada para movilizar 240.000 millones en inversiones a largo plazo y 75.000 millones para pymes. El dinero podría estar listo a partir de mediados de 2015 directamente en el BEI o también en las sucursales de los bancos de cada país, para lo que la CE valora poner a disposición de los estados personal del Banco Europeo. El Consejo Europeo tendrá previamente que aprobar el plan presentado por la Comisión previsiblemente en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno del 18 y 19 de diciembre. Es todo un cambio de estrategia. Se apuesta por la inversión, dejando atrás la austeridad de los últimos años. Los proyectos a financiar serán determinados por expertos según su viabilidad y «no por políticos», lo que significa, para aquellos que han estado trabajando en este plan, que no se malgastará ni un solo euro. «No habrá proyectos para favorecer a un Estado u otro, serán valorados por expertos del BEI, sin cuotas por países», añadieron las mismas fuentes. En principio se financiarán proyectos en energía, transporte, educación, investigación e innovación.

EE UU crece al mayor ritmo en diez años

El Producto Interior Bruto estadounidense creció a un ritmo anual de 3,9% en el tercer trimestre del año, por encima del 3,5% estimado inicialmente, según informó ayer el Departamento de Comercio. En el segundo trimestre del año, el PIB se incrementó un 4,6%, lo que supone que entre abril y septiembre de este año la economía estadounidense registró su mayor semestre de expansión desde mediados de 2003. La revisión al alza del cálculo inicial se debió a que el gasto de los consumidores aumentó hasta el 2,2%. Sin embargo, las exportaciones se incrementaron un 4,9%, menos del 7,8% de la primera estimación.