Opel: Sindicatos y dirección alcanzan un preacuerdo para salvar Figueruelas

El pacto tendrá que ser ratificado hoy por los trabajadores en asamblea. La compañía asegura que mejora la competitividad

El pacto tendrá que ser ratificado hoy por los trabajadores en asamblea. La compañía asegura que mejora la competitividad.

Figueruelas está más cerca de su salvación. La dirección y el comité de empresa de Opel España llegaron a última hora de la tarde de ayer a un preacuerdo sobre el convenio colectivo. Lo alcanzaron tras varios días de reuniones y justo en la jornada en que acababa el plazo dado por la compañía matriz, la francesa PSA, para lograrlo. Según informaron fuentes sindicales, las dos partes firmaron el preacuerdo después de más de diez horas de reunión.

El texto, que tendrá que ser votado en referéndum hoy por los trabajadores, tiene una validez de cinco años. A la espera de los detalles, el acuerdo establece un marco para «mejorar la competitividad de la planta», aseguraron desde la dirección. Es ésta una «condición imprescindible para poder aspirar a nuevas inversiones y modelos dentro del Grupo PSA», destacaron. Por ello, la dirección apeló a «la responsabilidad de todos los empleados para apoyar el acuerdo firmado».

El convenio, que afecta a los trabajadores de Opel España, la mayoría de los cuales trabajan en la planta zaragozana de Figueruelas, es el primero al que se enfrenta la firma tras su compra por parte de PSA y es de vital importancia para la fábrica. Las negociaciones empezaron en octubre, pero el pasado 22 de enero, los sindicatos decidieron suspenderlas hasta que la dirección aceptase tratar cinco puntos que la representación de los trabajadores había marcado como prioritarios, entre los que hay un plan industrial para asegurar la viabilidad de la planta en los próximos años. En este contexto, PSA anunció la paralización del plan del nuevo Opel Corsa y descartaba más inversiones en la planta. Este movimiento abocaría, de facto, a la fábrica a su cierre, pues desencadenaría un movimiento de la producción hacia otras plantas del grupo francés.

Con la cuenta atrás descontando sus últimas horas, tanto desde el Gobierno central como desde las administraciones autonómicas se presionó ayer públicamente a las dos partes implicadas en la crisis para acercar posturas con el objetivo de encontrar una solución justa que asegurase la continuidad de los 8.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos, que dependen de la factoría de Opel en Figueruelas. El propio ministro de Economía, Luis de Guindos, instó a las partes a «poner todo el empeño para llegar a un acuerdo que permita la continuidad de Figueruelas y pueda atraer a nuevas inversiones». En su opinión, la empresa debe ampliar el plazo dado para su toma de decisiones y los sindicatos relajar su postura, ya que un acuerdo «es esencial no sólo para la economía aragonesa, sino para el conjunto de España por su apuesta por la I+D+i, el empleo de calidad, la capacidad de atracción de inversiones extranjeras y el dinamismo exportador».

Futuro del sector

Que las negociaciones en Opel llegaran a buen puerto no era trascendental sólo para Figueruelas sino para todo el sector automovilístico español. El grupo francés PSA es el primer productor de automóviles de España, hasta el punto de que uno de cada tres vehículos que salen de una línea de montaje en nuestro país pertenece a una de las cuatro marcas del grupo, Peugeot, Citroën, DS y Opel. Esta última marca se incorporó al grupo galo a finales del pasado año, ya que PSA adquirió a General Motors la división europea de la multinacional americana, que comprende las marcas Opel y Vauxhall y sus servicios financieros.

En la actualidad, cuenta con tres factorías en España, más otra en Mangualde, en Portugal. La más importante es la de Vigo, la segunda en importancia en el mundo para el grupo, y que construyó en el pasado año cerca de medio millón de unidades. Es una instalación muy versátil que produce en sus diferentes cadenas de montaje seis modelos distintos de las marcas Peugeot y Citroën, tanto en turismos como en vehículos comerciales. La planta madrileña, situada en Villaverde, produce el Citroën C4 Cactus para toda Europa. Por su parte, Zaragoza tiene la responsabilidad de producción de cuatro modelos de la gama Opel, siendo el Corsa el más representativo. Asimismo, fabrica el Citroën C-3.