Economía

La locomotora alemana se gripa: su PIB crecerá la mitad de lo previsto

En apenas unos meses, Alemania ha pasado de esperar subir un 1,8% a un 1% y, ahora, a sólo un 0,5%. El Gobierno lo achaca de nuevo al Brexit y a la guerra comercial

En apenas unos meses, Alemania ha pasado de esperar subir un 1,8% a un 1% y, ahora, a sólo un 0,5%. El Gobierno lo achaca de nuevo al Brexit y a la guerra comercial.

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El Gobierno alemán ha anunciado hoy una rebaja de su previsión de crecimiento económico para este año, que fija ahora en el 0,5% del Producto Interior Bruto (PIB), frente al 1% que esperaba y que ya había revisado anteriormente. El ministro de Economía, Peter Altmaier, ha pronosticado que la economía germana recuperará dinamismo en 2020 y ha explicado que la rebaja de este año se justifica por la inseguridad ante el Brexit y las tensiones comerciales internacionales. Según ha dicho, Alemania volverá a superar «esta fase de debilidad» después del presente ejercicio, informa Efe.

De acuerdo con las nuevas previsiones del Ejecutivo alemán, el crecimiento del PIB se recuperará e próximo año hasta el 1,5%. Altmaier ha avanzado que el Ejecutivo invierte ya a niveles récord en infraestructuras, investigación y educación, y que, al mismo tiempo, ha apostado «por las tecnologías del futuro», como la inteligencia artificial. Pese a todo, ha admitido que la fase actual de enfriamiento debe constituir una «alerta» y que, por ello, se trabaja ya para mejorar las condiciones de competitividad y fiscalidad de las empresas, con el objetivo de que las contribuciones sociales se sitúen a largo plazo por debajo del 40%.

Con la decisión, el Gobierno germano confirma los malos presagios augurados por organismos e instituciones nacionales e internacionales, así como por los sabios que le asesoran. El pasado 30 de enero, el Gobierno ya admitió que tenía que recortar su previsión para 2019 del 1,8% inicial al 1%. En este momento, el propio Altmaier lo justificó también por la incertidumbre del Brexit y la coyuntura internacional. Más recientemente, a principios del mes de abril, las incertidumbres de carácter político fueron esgrimidas por los principales centros de estudios del país al publicar su estimación de que la economía alemana sólo crecería un 0.8% este ejercicio.

Se trata del mismo porcentaje esperado por el consejo asesor del Gobierno federal –los llamados «cinco sabios»–, que rebajó el 19 de marzo siete décimas su previsión del pasado mes de noviembre. No obstante, estos últimos indicaron que, en contraste con las incertidumbres internacionales, la situación interna es buena y se basa en un mercado laboral muy sólido, con un buen comportamiento de los salarios, el consumo privado, la construcción y el gasto del sector público. La ralentización anunciada ha empezado a notarse ya en los últimos meses. Según el Bundesbank (banco central alemán), «la economía alemana creció moderadamente en el trimestre invernal de 2019», y achacó la subida al buen tiempo reinante, al «boom» que registra la construcción y a la mayor compra de automóviles. Se trata, apuntó, de «factores excepcionales».

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