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La prima de riesgo italiana se dispara hasta niveles de 2014

El borrador sobre los objetivos de déficit presentado a la UE desata el terror entre los inversores.

La bolsa de Milán estuvo en números rojos hasta el cierre de la sesión
La bolsa de Milán estuvo en números rojos hasta el cierre de la sesión

El borrador sobre los objetivos de déficit presentado a la UE desata el terror entre los inversores.

Italia lleva días viviendo a golpe de sustos. Desde que el pasado jueves aprobó el primer borrador de sus Presupuestos, que eleva la previsión de déficit al 2,4% y desafía las recomendaciones de la Unión Europea, su prima de riesgo ha subido cerca de 70 puntos básicos. Ayer cerró 301 enteros por encima del bono alemán a 10 años, lo que supone volver a niveles del 2014, en plena tormenta financiera. Los expertos advierten del peligro de estos registros en un momento en el que el mercado no sufre un estrés excesivo. En caso de extenderse el problema, Italia podría sufrir una crisis de deuda difícil de manejar.

Si las alarmas se circunscriben de momento a Italia es debido a que este país ha sido el único que las ha alimentado. Al margen del Pacto de Estabilidad –que fija el déficit máximo en el 3%–, la UE viene advirtiendo del déficit estructural de Italia y de la imperiosa necesidad de rebajar su deuda pública, que lleva años instalada por encima del 130%. Ayer, el encargado de mandar un nuevo recado fue el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, que al término de la reunión del Ecofin en Luxemburgo dijo que «la UE está lista para aplicar las reglas con Italia». Es decir, que si el Gobierno no rectifica con el presupuesto podría haber sanciones. Mientras tanto, el ministro de Economía italiano, Giovanni Tria, que tuvo que defender ante sus socios unas cuentas en las que no cree, argumenta que el déficit se verá compensado por un mayor crecimiento económico. Pero pese a que el balance presenta un aumento considerable del gasto –sostenido durante tres años– no se perciben las inversiones que pueden estimular la economía. Tria ni siquiera se quedó a la última jornada de la reunión con los ministros de Finanzas y si él mismo parece poco convencido, los mercados más.

La única buena noticia ayer para Italia fue la Bolsa de Milán, que terminó plana después de pasar toda la jornada en números rojos. Los bancos fueron de nuevo los protagonistas de la caídas, aunque a última hora se recuperaron ligeramente. El mercado sufrió una gran volatilidad, muestra inequívoca de los temores a una nueva crisis.

El vicepresidente italiano Matteo Salvini dijo que sólo habla «con personas serias», en referencia a unas declaraciones del presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, en las que comparaba un riesgo para Italia similar al que vivió Grecia. Mientras, el otro vicepresidente, Luigi Di Maio, mantuvo que nadie les frenaría «con amenazas». El Gobierno italiano desliza así que la UE lanza un complot desde los mercados para modificar su presupuesto.