Las empresas de cursos de formación se disparan tras el monopolio sindical

El número de las que compiten por subvenciones públicas en el ámbito laboral se multiplica por ocho con la reforma del Gobierno.

Los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, el pasado 1 de mayo en Madrid
Los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, el pasado 1 de mayo en Madrid

El número de las que compiten por subvenciones públicas en el ámbito laboral se multiplica por ocho con la reforma del Gobierno.

El fin del monopolio que las principales centrales sindicales y la patronal mantenían en el denominado sistema de formación para el empleo empieza a arrojar dos resultados claros: por un lado, y a diferencia de lo que ocurría en el pasado, está concurriendo un verdadero aluvión de empresas a la «pugna» por las subvenciones públicas que la Administración concede para el reciclaje formativo de los trabajadores. Por otra parte, se está produciendo un notable incremento de las solicitudes de participación de dichos trabajadores en los cursos que se imparten. Así lo ponen de manifiesto, al menos, los datos a los que ha tenido acceso LA RAZÓN sobre la evolución del sistema de formación profesional, cuya transformación fue iniciada con la reforma laboral de 2012 y culminada con la Ley 30/2015.

De acuerdo con dichos datos, la apertura progresiva a la libre concurrencia ha permitido multiplicar por ocho el número de entidades totales participantes que han participado en la convocatoria de subvenciones en 2016. En total, lo han hecho este año 3.546 empresas, academias u otras entidades formativas, frente a las 427 que se contabilizaron en 2011, justo cuando el monopolio imperaba en la impartición de los cursos de reciclaje para los trabajadores. El número ha crecido de manera paulatina con el paso del tiempo, pues en 2013 se contabilizaron 1.303 entidades participantes y en 2014 el número subió hasta 1.455. Según la información a la que ha tenido acceso este periódico, las 3.546 entidades participantes este año en la formación pertenecen a 882 grupos o empresas formativas generales, al contar muchos de estos con varias academias o empresas de formación más pequeñas. En 2011, el número global era de 398.

La reforma integral del sistema de formación profesional para el empleo en el ámbito laboral empezó a tramitarse en un momento en el que se destaparon numerosos casos de fraude, y una de sus premisas fundamentales era abrir la gestión de los fondos públicos para la formación a la concurrencia competitiva de todos los proveedores de formación acreditados o inscritos. En virtud de esta reforma, se limita la posibilidad de subcontratación, así como el pago anticipado. De hecho, el límite máximo no puede superar el 25% del importe concedido. Además, el nuevo sistema apuesta por la evaluación permanente e incrementa los recursos para luchar contra el fraude, al contar con un nuevo sistema integrado de información y con una nueva unidad especial de la inspección de trabajo y Seguridad Social en materia de formación profesional para el empleo.

Además de disparar el número de empresas que optan a formar, la convocatoria de este año ha estimulado especialmente a los trabajadores que aspiran a dicha formación. De acuerdo con las estadísticas, 1,64 millones de trabajadores, frente a los 491.188 que solicitaron participar en la anterior convocatoria, que data de 2014.

Los datos revelan, asimismo, algunas peculiaridades reseñables. Por ejemplo, un tercio de las entidades que solicitan subvención (35,8%) ha pedido menos de 100.000 euros cada una, frente al 12,4% de las empresas que solicitan más de un millón de euros. Por otro lado, de las 18.562 acciones formativas, el 53% son en modalidad de teleformación. De esta manera, las acciones formativas impartidas mediante dicho sistema duplican en 2016 a las de hace dos años, al contabilizarse 9.825 frente a 4.598.

Digitalización

En lo que respecta a los contenidos formativos, también se están produciendo algunas novedades con respecto a convocatorias pasadas. En este sentido, destaca la importancia que están adquiriendo acciones relacionadas con el desarrollo tecnológico en procesos productivos y la digitalización. Por ejemplo, la Administración ha recibido solicitudes de formación para más de 100.000 participantes en las especialidades de «Fundamentos de web y redes sociales», «Crea tu tienda on-line» y «Tecnologías aplicadas a la venta y atención al cliente».

Como curiosidad, la estadística revela también que la duración media de la formación por participante se sitúa en 52,7 horas, frente a las 99 horas contabilizadas hace dos años.

En total, la convocatoria de este año dispone de un presupuesto de 250 millones de euros, frente a los 138 millones de 2014.