Las familias alivian sus deudas

La Razón
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Los hogares españoles dedican un 3,1% menos a devolver préstamos que hace un año

La riqueza financiera neta de las familias españolas, es decir, la diferencia entre los ahorros y las deudas, alcanzó en el primer trimestre de este año los 1,247 billones de euros, lo que implica un crecimiento del 13% respecto al mismo periodo de 2014 y del 6,5% respecto al trimestre precedente, según los datos que hizo públicos ayer el Banco de España.

Las principales causas que explican la tendencia alcista en aumento del valor de la riqueza financiera de las familias, y que vuelve a niveles precedentes a los registrados antes de la crisis, radica en que el nivel de endeudamiento de los hogares se vio reducido debido a la caída de créditos concedidos, así como del endeudamiento de las familias.

Pese a que la economía española continúa creciendo a buen ritmo y se espera que finalice el año con un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) del 3%, las familias mantienen la prudencia que han adquirido durante la crisis, lo que ha hecho que dispongan de un colchón para imprevistos. Por ejemplo, las acciones y las participaciones de los hogares crecieron en un 18%, y el valor de los seguros, pensiones y garantías avanzó en un 6,4% durante el primer trimestre del año.

Esto se traduce en que los activos financieros de las familias españolas, es decir, dinero en efectivo, depósitos, acciones y valores en renta, aumentaron al término del primer trimestre de este año hasta los 2,050 billones de euros, es decir, un 6% más que lo registrado en el mismo periodo del pasado año, cuando se alcanzaron los 1,934 billones de euros.

Por otro lado, en lo que respecta a la deuda de los hogares en España con las entidades financieras, es decir, el pasivo total, retrocedió en el primer trimestre de este año hasta los 803.222 millones de euros, lo que supone un 3,1% menos que hace un año y un 0,8% menos que el trimestre anterior. La explicación se encuentra en que la incertidumbre económica causó también que en este periodo los bancos concedieran menos préstamos debido a las mayores exigencias para concederlos a las familias, tanto a largo plazo (-4%) como a corto plazo (-1,7%), lo que incide directamente en el nivel de endeudamiento de las familias españolas y en que la diferencia entre ahorros y préstamos haya aumentado en el periodo de referencia, siguiendo, de esta manera, la tendencia registrada en los últimos doce meses.