Las grandes empresas del Ibex 35 arrancan el jueves su gira española

Apuntalada, al menos por el momento, la aportación exterior a la economía española y la financiación de las grandes compañías, el Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC) comienza el próximo 10 de octubre un «roadshow» a nivel nacional en el que intentará inyectar optimismo y confianza para levantar la deprimida demanda interna. Los consejeros del CEC ofrecerán presentaciones en las que expondrán las fortalezas de España y soluciones a los aspectos fallidos de la misma en las 12 principales ciudades del país.

Con esta segunda ronda de presentaciones, el organismo espera lograr un progresivo repunte de la actividad económica en España y un aumento de la inversión dentro de nuestras fronteras. Desde el Gobierno insisten en que la destrucción de empleo ha tocado techo, por lo que, una vez adelgazadas, las pymes españolas deben poder estar en condiciones de seguir creando riqueza. El problema sigue siendo uno, por encima de todos los demás: la falta de crédito marcada por una desconfianza que parece ser superior dentro del propio país que fuera de nuestras fronteras.

En el terreno privado, el CEC es el principal respaldo del Ejecutivo de Rajoy. Su consejo lo forman las mayores empresas españolas (entre ellas, los seis «blue chips» del Ibex 35), cuyos representantes son los «primeros espadas» de las mismas. Entre abril y mayo, en un entorno marcado por la caída de la demanda interna, consejeros del CEC viajaron por las capitales financieras de todo el mundo (Londres, Washington, Nueva York, Tokio, Santiago de Chile, Singapur y Pekín, entre otras) para vender la «marca España», atraer capital hacia la deuda española y fomentar la inversión en compañías nacionales.

El resultado fue un aumento de las exportaciones y de la adjudicación de contratos a multinacionales españolas en el exterior y una fuerte rebaja en el coste de financiación de nuestro país. En el mercado secundario, el interés del bono a diez años cayó hasta el 4,04%, el precio más barato desde octubre de 2010.

Además de su presidente, César Alierta (Telefónica), forman parte del CEC empresarios como Isidoro Alvarez (El Corte Inglés), Isak Andic (Mango), Emilio Botín (Banco Santander), Antonio Brufau (Repsol), José Manuel Entrecanales (Acciona), Isidro Fainé (CaixaBank), Francisco González (BBVA), Antonio Huertas (Mapfre), Pablo Isla (Inditex), José Manuel Lara (Grupo Planeta y Atresmedia), Florentino Pérez (ACS), Rafael del Pino (Ferrovial), Juan Roig (Mercadona), Ignacio Sánchez Galán (Iberdrola) y el Instituto de la Empresa Familiar, representado por Simón Pedro Barceló (Grupo Barceló), Ignacio Osborne (Osborne) y Leopoldo Rodés (Havas Media Group).

El Ejecutivo quiere que la rebaja del déficit, el respaldo del BCE, la prolongación de los planes de estímulo de los bancos centrales y el aumento de la confianza en nuestro país sitúe el rendimiento de la deuda española a una década por debajo del 4% ante la avalancha de emisiones del Tesoro que se esperan de aquí a 2015.

Desde que tomara posesión, una de las máximas obsesiones de Rajoy ha sido la rebaja de la prima de riesgo. El ministro de Economía, Luis de Guindos, era consciente del que cualquier falla en la financiación de la deuda pública daría al traste con el programa de reformas económicas del Ejecutivo. Sobre todo con una de las más importantes: la rebaja del déficit público, la clave de todas las tareas compartidas entre el Ministerio de Economía y el de Hacienda. Además, el objetivo es que la prima de riesgo caiga hasta los 200 puntos básicos antes de las Navidades y que las exportaciones y la inversión extranjera directa mantengan el tono registrado en los últimos meses.