Renfe

Las obras pendientes de Ábalos en Fomento

Ábalos debería lanzar la relicitación de las autopistas quebradas este mismo mesJ. FDEZ.- LARGO
Ábalos debería lanzar la relicitación de las autopistas quebradas este mismo mesJ. FDEZ.- LARGOlarazon

El nuevo ministro tendrá que decidir qué hacer con las autopistas de pago, las radiales rescatadas y el megacontrato de Renfe

José Luis Ábalos desembarcará en el Ministerio de Fomento con la obra a medio hacer. Su antecesor en el cargo, Íñigo de la Serna, impulsó varias actuaciones que han quedado pendientes y sobre las que Ábalos tendrá que decidir. Algunas decisiones no podrán retrasarse mucho si se quiere seguir adelante con los planes ya trazados. Es el caso de las radiales quebradas y cuya gestión revirtió los pasados meses al Estado. La intención de De la Serna era relicitar las autopistas para recaudar entre 700 y 1.000 millones de euros con los que amortiguar el impacto en el déficit de la responsabilidad patrimonial de la administración (RPA), la indemnización a pagar a las antiguas concesionarias por rescindir los contratos por adelantado. Para lograr culminar el proceso este año, Ábalos debería lanzar la relicitación este mismo mes. Pero no está tan claro que vaya a hacerlo. La posición de los socialistas sobre este asunto ha sido que el Estado debería asumir la gestión de las vías y levantar los peajes, lo que podría impactar de forma negativa en el déficit de este mismo año.

Ábalos también tendrá que decidir qué hacer con las autopistas de peaje de primera generación cuyas concesiones comienzan a vencer este mismo año. El anterior Ejecutivo anunció que los contratos de concesión no se renovarían y que su intención era decidir su futuro en el marco del pacto de Estado de infraestructuras con el resto de partidos. El PSOE, como en el caso de las radiales, es partidario de no volver a implantar los peajes en estas vías, lo que recargaría al Estado con un gasto extra de mantenimiento de las vías que ahora se ahorra. Son las concesionarias las que se encargan de ello con los fondos que recaudan con los peajes.

También en materia de carreteras, el nuevo ministro tiene en sus manos el futuro del plan extraordinario de inversión en carreteras (PIC) de 5.000 millones de euros promovida por Íñigo de la Serna. El pliego del primer proyecto debería haberse lanzado ya. Sin embargo, problemas técnicos lo han retrasado y ahora será Ábalos el que tendrá que decidir sobre el proyecto. El PSOE siempre ha visto con sospechas este plan porque considera que está hecho “a la medida” de la patronal de las grandes constructoras (Seopan). Además, se sintió molesto por el hecho de que Fomento no pactase con ellos qué obras se iban a beneficiar de los fondos de este proyecto.

El nuevo ministro también heredará otra “patata caliente” en transporte: la posible huelga de controladores del Centro de Control de Barcelona. El lunes debía haberse celebrado la reunión definitiva sobre el asunto. Sin embargo, el cambio de Gobierno la retrasó. Los profesionales exigen a Enaire más medios para afrontar la creciente actividad del centro. Son conscientes de que formar un controlador lleva tiempo, al menos dos años, por lo que exigen un compromiso de que en 2020 la situación estará regularizada y, de ese modo, se acabará con los turnos extraordinarios que ahora están haciendo.

El cambio de Ejecutivo también ha dejado varado el megacontrato de compra de material rodando de Renfe, valorado en más de 3.000 millones de euros. Se trata de una inversión fundamental porque incluye la compra de decenas de unidades para renovar las flotas de Cercanías y media distancia, las más envejecidas del parque de Renfe y las que dan también más problemas. Queda pendiente también otro contrato de 400 millones para el mantenimiento del mismo material rodante.

En materia de vivienda, aunque el anterior Ejecutivo aprobó un plan de ayudas al alquiler, los precios de los arrendamientos no han dejado de subir, generando cierta alarma social. Los expertos abogan por incrementar la oferta como receta para bajar los precios.

Pendiente queda en materia de Puertos cerrar por completo la cuestión de los estibadores. Íñigo de la Serna logró apagar un incendio que por momentos amenazó con cobrar dimensiones colosales, pero quedó pendiente el reglamento que desarrolla el real decreto-ley del sector y que debe recoger las condiciones para mantener el empleo de los estibadores.