Repsol advierte al Gobierno de que su “plan verde” frenará la industria española

Brufau pide calma ante el “ambicioso liderazgo” de España en la lucha contra el cambio climático, ya que “no somos tan relevantes en Europa”.

El presidente de Repsol, Antonio Brufau
El presidente de Repsol, Antonio Brufau

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha pedido cautela ante el “ambicioso liderazgo” que el Ejecutivo quiere asumir en la lucha contra el cambio climático.

La transición ecológica ideada por el Gobierno no convence al sector energético. El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha pedido cautela ante el “ambicioso liderazgo” que el Ejecutivo quiere asumir en la lucha contra el cambio climático, ya que los costes “impactarían negativamente a la industria española”. Cuando el resto de Europa está pendiente de otros aspectos más urgentes, como “el crecimiento económico o sacar de la pobreza a sus ciudadanos”, el Ejecutivo español aspira a un liderar una lucha que no le corresponde. “No somos tan relevantes en Europa”, ha advertido Brufau durante la junta general de accionistas en la que también se ha aprobado su reelección al frente de la compañía.

El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, presentado recientemente por el Gobierno, peca de ser exagerado en comparación con las exigencias comunitarias. España quiere reducir en un tercio las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en 13 años, lo que multiplica por 2,4 los objetivos de la Unión Europea. Brufau ha destacado, además, que el plan verde del Gobierno “no es suficiente” para convencer a otros países, como Alemania, que no pretende renunciar al carbón hasta 2038. El presidente de Repsol ha puesto como ejemplo que si en el esfuerzo por alcanzar los objetivos propuestos por España se deja de producir aluminio y se importa de Turquía, el impacto para la industria de nuestro país sería negativo y no se reducirían las emisiones, ya que sólo se trasladarían a otro país.

En ese sentido, Brufau es partidario de que en el proceso de transición energética se apueste por una combinación entre la reducción de los gases de efecto invernadero y la reconstrucción del tejido empresarial. Por ejemplo, un 80% de los objetivos de reducción de emisiones se puede hacer con una mejora de la eficiencia, según ha apuntado el presidente de Repsol.

El primero de los cuatro campos de actuación señalados por Brufau pasa por definir la senda más eficiente en costes para reducir las emisiones, a través de mejores motores, el aislamiento de edificios, una mayor eficiencia de la iluminación o los motores eléctricos. El segundo de ellos se centra en "no despreciar a la tecnología", algo que, según él, no se cumple. En tercer lugar, ha hecho alusión a la libre competencia y a la "excesiva regulación al margen de lo que necesita un país competitivo". El último de los campos de actuación es el "poner en el centro al ciudadano", ya que de no hacerlo, “acabará pagando la factura el más débil, como ya ha pasado".