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Sacyr pide el doble de lo que da Panamá para acabar el Canal

El consorcio reclama 294 millones de euros de adelanto y aportar 73 de su parte como «solución definitiva» a la crisis. El gestor panameño sólo está dispuesto a poner 136 millones para dar tiempo a decidir a los arbitrajes

Vista general de los trabajos de ampliación del Canal de Panamá
Vista general de los trabajos de ampliación del Canal de Panamá

El consorcio reclama 294 millones de euros de adelanto y aportar 73 de su parte como «solución definitiva» a la crisis. El gestor panameño sólo está dispuesto a poner 136 millones para dar tiempo a decidir a los arbitrajes

De momento, no hay acuerdo. El consorcio constructor y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) tendrán que seguir negociando para cerrar el contencioso que mantienen por las obras de ampliación de la infraestructura. La solución parece clara: que ambas partes aporten más dinero para dotar de liquidez al proyecto. El problema son las cantidades y los plazos. Sacyr y sus socios reclaman a la ACP que ponga 294 millones de euros, más del doble de lo que la autoridad ofrece. El contratista cree que, con ese dinero y otros 73 que aportarían las constructoras, podría terminar el proyecto. El gestor del canal, por ahora, no va más allá de una solución de carácter transitorio.

La ACP fue la primera en hacer pública su oferta. Está dispuesta a poner 136 millones de euros de adelanto si el GUPC aporta otros 73 millones y se compromete a retirar la amenaza que ha dado pie a la crisis. La semana pasada, el GUPC envió un preaviso a la ACP en el que le advertía de que o le pagan los 1.200 millones de euros que reclamaba por sobrecostes, o parará las obras el 20 de enero por falta de liquidez. Panamá, sin embargo, se ha negado a poner más dinero y ha emplazado al GUPC a terminar las obras por sus propios medios y después reclamar los sobrecostes ante la Junta de Resolución de Conflictos –DAB, por su siglas en inglés– o ante un tribunal internacional de arbitraje con sede en Miami, las instancias que fija el contrato.

Posiciones radicales

Ante lo enconado de las posturas, la ministra de Fomento, Ana Pastor, se desplazó al lunes a Panamá para mediar. Allí mantuvo encuentros con todas las partes, a las que arrancó un compromiso de negociar una solución que el responsable de la ACP, Jorge Quijano, esbozó ese mismo día: ambas partes aportarían dinero adicional para seguir con los trabajos. De esta forma, las dos partes cedían en sus pretensiones iniciales de no aflojar ni un dólar más para las obras al aportar entre ambos los fondos necesarios para garantizar la liquidez del proyecto.

El problema ha surgido cuando, en la primera reunión técnica, se han puesto sobre la mesa las propuestas. La ACP, como detalló en un comunicado, ofrece de entrada 136 millones de euros, 73 correspondientes a un adelanto garantizado mediante garantías bancarias por el contratista y otros 61 millones de fondos que ya adelantó el responsable del Canal y que el consorcio debía pagar, pero que serían objeto de una moratoria. Con este dinero, Quijano estima que el GUPC podría proseguir con los trabajos dos o tres meses, hasta que el arbitraje decida sobre la reclamación por sobrecostes de 430 millones de euros que hizo el contratista en 2012.

Además del dinero, Quijano aseguró que el consorcio tendría que «cumplir otros hitos importantes», como que el Canal de Panamá «reciba en febrero próximo las cuatro compuertas que ya están listas para embarcar en Italia» y que se vuelva a contratar personal suficiente para hacer avanzar las obras de ampliación, que la ACP ha denunciado se han ralentizado en los últimos días.

Propuesta del GUPC

La contrapropuesta del consorcio a esta solución parcial llegó horas después. Sacyr y sus socios ofrecieron a la ACP que le adelante 294 millones de euros y le amplíe una moratoria por un anticipo anterior –que algunas fuentes citadas por Efe cifran en 513 millones de euros– hasta el final del periodo de arbitraje, además de aportar los 73 millones que pide el ente panameño. Todo ello, explicó el GUPC, conformaría una «solución definitiva» que, como quiere la ACP, evitaría la paralización de las obras de ampliación.

Pese a las discrepancias en las cifras, fuentes de Sacyr se mostraron optimistas con respecto a una posible resolución del contencioso mediante esta vía. Según explicaron, la propuesta es positiva en el sentido de que incluye concesiones por ambas partes, pues la constructora y sus socios no tienen que financiar lo que queda de obra en su totalidad al acceder el ente panameño a aportar financiación. No obstante, de entrada no parece fácil que la ACP acceda a las pretensiones de Sacyr. Como reconoció Quintero, la solución del consorcio, aunque es a más largo plazo, es «imposible» porque está fuera de lo estipulado en el contrato. La buena noticia es que ambas partes se mostraron dispuestas a seguir negociando.

Los fondos que la constructora española está dispuesta a aportar no saldrán, en ningún caso, de las arcas públicas. Como explicaron fuentes de la constructora, la compañía los aportará de su propia caja con la confianza de poder recuperarlos después en los diferentes arbitrajes. Sacyr se apuntó unos sobrecostes de la obra de 485 millones de euros como ingresos en las cuentas de 2012 porque sus auditores externos se mostraron de acuerdo en que las probabilidades de que los recuperen son muy elevadas. Ayer, la ministra de Fomento, Ana Pastor, aseguró que el Gobierno español va a dar fondos a la constructora para que finalice los trabajos.

En el caso de que ambas partes no lleguen a un acuerdo, la ACP insistió en que dará el «siguiente paso, que es terminar con el contrato» y activar los mecanismos que le permiten finalizarla. Sacyr y sus socios tienen firmada una póliza por 600 millones de dólares con la aseguradora Zurich América que el gestor del Canal estaría dispuesta a ejecutar para completar la obra. Además, hay depositado otro aval por otros 320 millones de dólares, la mitad de los cuales fueron aportados por la financiera semipública Cesce para responder ante una posible marcha de Grupo Unidos por el Canal (GUPC) de Panamá. No obstante, desde el consorcio han advertido de que, de rescindirse el contrato, la ACP tendría que buscar nuevos contratistas y el precio de completar la obra se dispararía entonces por encima de los 2.000 millones de dólares.

Los mercados respaldan la posible solución

La perspectiva de que el conflicto del Canal se solucione en pocos días propulsó las acciones de Sacyr un 4,72% en la sesión de bolsa de ayer. Con este nuevo repunte, los títulos de la constructora acumulan una revalorización del 10,9% en las dos primeras jornadas de esta semana, con la que compensa parte de las pérdidas registradas desde que el 1 de enero advirtiera de una posible paralización de las obras. Así, las acciones de Sacyr retomarán hoy la negociación a un precio de 3,547 euros, frente al de 3,767 con que cerraron el 31 de diciembre, la víspera de trascender el conflicto entre el consorcio y la Autoridad del Canal de Panamá. Durante la jornada de ayer, en el que Ibex sobrepasó la cota de los 10.000 puntos y alcanzó máximos de julio de 2011, los títulos del grupo que preside Manuel Manrique oscilaron entre un mínimo y un máximo de 3,473 y 3,617 euros por acción.

Las propuestas

CANAL

- La ACP propone aportar 136 millones de euros adicionales y que el GUPC haga lo propio y ponga otros 73 millones. Con ello, las obras podrían seguir otros dos o tres meses, hasta que los arbitrajes resuelvan las primeras reclamaciones por sobrecostes de Sacyr y sus socios.

CONDICIONES

- A cambio de esta inyección de liquidez, la ACP ha solicitado al contratista que retire al preaviso de parar las obras el día 20. También quiere recibir el mes que viene las cuatro compuertas que hay ya acabadas en Italia, y que ha pagado, y que se contrate al personal suficiente para que las obras avancen.

CONSORCIO

- Sacyr y sus socios han pedido al ente panameño que aporte 294 millones de euros para dotar de una solución «definitiva» a los problemas financieros del Canal. Estarían dispuestos a aportar los 73 millones que pide Panamá.

FINANCIACIÓN

- Sacyr no contará con fondos públicos para hacer esta nueva aportación. Sacará el dinero de su caja y espera recuperarlo en los arbitrajes que tiene pendientes. Sus auditores son optimistas con respecto

a esta vía de reclamación.