Silva, a un paso del banquillo por filtrar los e-mails de Blesa

El ex magistrado Elpidio José Silva
El ex magistrado Elpidio José Silva

El ex juez «vendió» a la Prensa y contó a sus parejas los detalles de los correos

La magistrada de la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid Susana Polo ha imputado por los delitos de infidelidad en la custodia de documentos y revelación de secretos al ex juez Elpidio Silva por la presunta difusión de los correos electrónicos del ex presidente de Caja Madrid Miguel Blesa. La magistrada entiende que hay indicios suficientes que hacen sospechar la posibilidad de que el acusado haya llevado a cabo acciones encaminadas a hacer públicos estos correos, cuando la causa, que entonces estaba en su poder como magistrado de los juzgados de Plaza de Castilla y en la que había imputado a Blesa, estaba declarada secreta.

La instructora entiende que hay indicios de que Elpidio Silva se reunió con varias personas para comentarles el contenido de los correos, «que manifestó públicamente que los iba a filtrar» e incluso que entregó en un pendrive al responsable de un partido político el contenido de esas conversaciones mantenidas por correo electrónico entre el ex presidente de Caja Madrid y otras personas. Y todo ello, cuando la causa estaba bajo secreto de sumario. La magistrada concluye así la investigación sobre estos hechos, y ahora tanto la Fiscalía como la acusación particular disponen de un plazo de diez días para solicitar la apertura de juicio oral o el sobreseimiento de la causa.

En su resolución, la instructora señala cómo el ex magistrado llegó a manifestarle a su entonces pareja sentimental, en 2013, que iba a «filtrar» los correos e incluso le comunicó que «los había vendido» al creador de un periódico digital. También delante de su pareja le entregó el pendrive con los correos al abogado «del partido X» que contenían los citados correos del ex presidente de Caja Madrid. Silva le dijo entonces a su pareja, y ella misma lo comprobó, que ese partido «X» le estaba ayudando a filtrarlos.

Durante el tiempo que duró esa relación, el ex juez –que está pendiente de que el Supremo confirme o no su condena a 17 años de inhabilitación– le contó a su pareja sentimental «todo lo que sabía de los correos» de Blesa. De esa forma, conoció incluso que el ex presidente de Caja Madrid tenía una foto con una escopeta en un balcón apuntando a la calle y las «supuestas infidelidades» del mismo. A su nueva pareja también le puso de relieve lo relativo a esos e-mails y le dijo que Blesa los usaba «para temas personales, como amantes, y que había tenido una pelea con el marido de una de ellas que le amenazaba, y por ello le había tenido que cancelar la hipoteca».