Política

Vox prevé solicitar el recuento de votos por mesas por “transparencia”

Susana Díaz acusa a PP y Cs de «blanquear» a la formación al no descartar su apoyo. Juanma Moreno critica a la presidenta por alimentar «el fantasma» del miedo. Rodríguez reprocha la irresponsabilidad de hacerle la campaña; y Cs se mantiene a la espera

Juanma Moreno acusó a Susana Díaz de alimentar «fantasmas» para introducir miedo a los electores. Inés Arrimadas acompañó en Sevilla a Marín, que invitó a esperar los resultados electorales, aunque descartando pactar con quien «no comparta los valores de Cs». Teresa Rodríguez recriminó la «absoluta irresponsabilidad» de Susana Díaz por «hacerle la campaña a Vox» / Fotos: Efe y Manolo Olmedo
Juanma Moreno acusó a Susana Díaz de alimentar «fantasmas» para introducir miedo a los electores. Inés Arrimadas acompañó en Sevilla a Marín, que invitó a esperar los resultados electorales, aunque descartando pactar con quien «no comparta los valores de Cs». Teresa Rodríguez recriminó la «absoluta irresponsabilidad» de Susana Díaz por «hacerle la campaña a Vox» / Fotos: Efe y Manolo Olmedo

Susana Díaz acusa a PP y Cs de «blanquear» a la formación al no descartar su apoyo; Juanma Moreno critica a la presidenta por alimentar «el fantasma» del miedo; Rodríguez reprocha la irresponsabilidad de hacerle la campaña; y Cs se mantiene a la espera

En tanto Susana Díaz acusa a PP y Cs de «blanquear» a Vox al tiempo que ha colocado todos los focos sobre la formación y un luminoso sobre sus siglas, el partido de Santiago Abascal y Francisco Serrano, según pudo saber LA RAZÓN de fuentes cercanas a la formación, estudia solicitar un recuento electoral «como en Cataluña», esto es, por mesas electorales posibilitando el mapa del voto por barrios y a fin de aumentar la transparencia y ante los antecedentes de las últimas autonómicas en las que, tras la denuncia de Serrano, se contabilizaron unos 1.500 votos más en Sevilla, un 4,5% más de los iniciales. Santiago Abascal también denunció «la sombra de sospecha sobre los resultados» en la comunidad. Las encuestas ya dan a Vox entre cuatro y cinco escaños.

Al hilo de ello, el periodista Pepe Arenzana ofrece hoy una conferencia en La Revuelta, en Sevilla, acerca de la necesidad de transparencia. Mañana habrá un acto de la Plataforma Ciudadana por la Igualdad en la que se desgranarán detalles de su programa en materia de igualdad, comparándolo con el resto de formaciones.

En las elecciones de 2015, la reclamación de Vox motivó un segundo recuento electoral, poniendo en duda la fiabilidad del escrutinio. El segundo recuento supuso 1.341 votos más para Serrano. Los primeros datos oficiales de la provincia hispalense cifraban en 1.010.798 los votantes, incluyendo los votos de extranjeros; y el segundo escrutinio hablaba de 1.009.457 votos. En los datos finales no coincidía el número de votos con la suma del resultado de las candidaturas y los votos nulos y en blanco. Teóricamente, se trató de un error de transcripción. Vox pidió un segundo recuento al estimar que no se realizó conforme a derecho, exigiendo la revisión sobre por sobre. Por el contrario, se dieron por válidos los resultados remitidos por la empresa encargada de informatizar los datos para darlos casi en tiempo real. La destrucción de las papeletas imposibilitó contrastar más los resultados. Quedo la duda de si el problema en el recuento se dio en todas las provincias.

Vox, tras las palabras de Díaz en el debate de RTVE, centró la atención de la decimoprimera jornada electoral. La candidata a la reelección explicó que el discurso «xenófobo y machista» de Vox lo blanqueó Casado y cuando PP y Cs no son capaces de decir que no van a unir sus votos a este partido, es que es evidente que están echando números y no descartan su apoyo». Hasta el debate, Vox venía siendo un partido «innombrable», al modo de Voldemort en la saga de J. K. Rowling. A cuatro días para los comicios, «los mortífagos» han sido convocados en el desvelo y la estrategia socialista. Vox no es un aliado «ahora mismo» para el cambio, señaló Juanma Moreno, acusando a Díaz de alimentar «fantasmas» para introducir el miedo a los electores. Por parte de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez acusó a la presidenta de una «absoluta irresponsabilidad» por «hacerle la campaña a Vox», calificando al partido como «de extrema derecha» y esperando que no entre en el Parlamento porque Andalucía «tiene memoria» de 40 años «de dictadura». Díaz «le ha hecho más propaganda de la que ha conseguido en dos semanas de campaña», señaló Rodríguez de la irrupción de Vox. El presidente de Cs, Albert Rivera, señaló que no le incomoda negociar con partidos constitucionalistas para gobernar en Andalucía y se mostró abierto a «escuchar a otros grupos y ver qué condiciones ponen». «Cuando uno quiere gobernar lo que toca es dialogar», dijo, añadiendo que «no serán muleta de nadie». Marín insistió en esperar los resultados y ver «qué acuerdo se pueden poner sobre la mesa», con el matiz de no pactar con quien «no comparta los valores de Cs».

Arrimadas se adentra en territorio de Díaz

«¿Quién está ahí, es Susana?», preguntaban los vecinos del sevillano barrio de Triana, acostumbrados a que una de sus habitantes más ilustres sea la causa del revuelo. Sin embargo, era la portavoz nacional de Cs, Inés Arrimadas quien paseó por las calles, tiendas y mercado de una ciudad en la que vivió cinco años. «Inténtalo», le gritó un hombre junto al puente. «Lo intentaremos», respondió. Por su parte, Teresa Rodríguez anunció una banca pública con 800 millones para pymes y autónomos desde Huelva; y desde Loja Juanma Moreno, que se hizo viral por su broma con una vaca, a la que pidió el voto, prometió 600 millones en inversiones.