Rajoy apela al voto masivo para frenar el «radicalismo» de Mas y Sánchez

El presidente tiende la mano a reabrir una negociación para acabar con el embrollo catalán

Mariano Rajoy se fotografía con un simpatizante en el acto de campaña de PPC en Lérida
Mariano Rajoy se fotografía con un simpatizante en el acto de campaña de PPC en Lérida

Ya lo avisó el candidato del PP a la Generalitat, Xavier García Albiol, antes de arrancar la campaña electoral del 27-S: «No haremos como el PSC, que traerá todos los días a Pedro Sánchez». En efecto,en los últimos tres días el líder de los socialistas no se ha despegado de su candidato, Miquel Iceta. Ayer el tándem visitó Lleida, al igual que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. En su primera intervención en la campaña catalana, el líder popular llamó a la «movilización» de todos los ciudadanos contrarios a la independencia, que quieren que «Cataluña vuelva a la moderación, la normalidad y el diálogo», después de cinco años instalados en el «disparate» del proceso soberanista. Y que, según Rajoy, ha estado alimentado en parte por el PSC, a quien acusó de «apoyar la radicalidad». Se refería a situaciones como las vividas en Badalona, donde la CUP obtuvo la alcaldía gracias a sus votos. O en Castelldefels, «ciudad en la que gobiernan a cambio de favorecer su adhesión a la Asociación de Municipios por la Independencia».

En todo caso, los populares se muestran abiertos a un pacto constitucionalista con las fuerzas no independentistas (PSOE y Ciudadanos) puesto que «su prioridad» no es otra que «actuar frente a los que quieren romper España», al margen de las ideologías. «Son demasiados siglos juntos y muchos lazos históricos y eso no se va a romper por mucho que se empeñen», subrayó Rajoy.

Pero para hacerlo factible, Albiol pidió a Pedro Sánchez «que se deje de bailoteos con Iceta» y «asuma la gravedad de lo que está ocurriendo en Cataluña». Para el aspirante popular a la Generalitat, la continua presencia del líder socialista en la campaña catalana es un síntoma de interpretar las elecciones al Parlament como si fueran las Generales. «Pedro Sánchez, no te enteras de lo que está pasando. No son la antesala de nada. Son suficientemente importantes en la historia de la democracia en Cataluña para que sean el preestreno de las generales», le espetó.

Aunque Artur Mas y su candidatura de Junts pel Sí han elaborado un programa que afirma que si gana el 27-S empezará los trámite para «desconectar» de manera pactada Cataluña de España, Rajoy no tiene intención alguna de sentarse a discutir de temas absurdos como repartirse la deuda. Y ayer se lo recordó. «¿Para qué ha servido todo lo que hemos vivido y las tres elecciones autonómicas en cinco años, más las municipales, europeas y generales?», preguntó. «Para pagar errores y disparates, para romper la coalición de CiU tras 37 años de unión y para encabezar ahora la lista con un comunista y tres personas de ERC», replicó. Al presidente le molesta sobremanera que Artur Mas venda que con la independencia Cataluña tendría mejor sanidad, mejor educación, no tendría recortes, incluso tendría unicornios con cuernos rosas. Por eso advirtió a los ilerdenses de que Mas no cuenta la verdad. Rajoy insiste en que Cataluña tendría que abandonar Europa y, en un auditorio donde el campo importa se preguntó qué pasaría con la PAC.