Rajoy presiona ya a PSOE y a C’S para que le dejen gobernar

Se dirige al votante naranja para que no tire su voto y lo concentre en el PP para frenar a Podemos

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, con el presidente de los populares en Andalucía, Juan Manuel Moreno, ayer en Málaga
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, con el presidente de los populares en Andalucía, Juan Manuel Moreno, ayer en Málaga

Se dirige al votante naranja para que no tire su voto y lo concentre en el PP para frenar a Podemos

El candidato del PP, Mariano Rajoy, empieza ya a colocarse en el día después de las elecciones. Todas las encuestas le dan de nuevo como ganador de los comicios, pero necesitado de apoyos para poder gobernar. Y aunque oficialmente mantiene su oferta de un Gobierno de gran coalición, a la manera de Alemania, Austria u Holanda, Rajoy es consciente de que esa opción no tiene posibilidades de salir adelante, y que, en el mejor de los casos, tiene que pelear por la abstención socialista y de Ciudadanos (C’s), si no puede alcanzar un pacto de gobierno tampoco con los de la formación naranja. Ayer, en «Los Desayunos de TVE», el presidente en funciones empezó a dejar los primeros mensajes de presión a PSOE y a Ciudadanos para que no vuelva a repetirse el «bloqueo» que en diciembre impidió que gobernase la lista más votada. Y que, como Rajoy les echa en cara, ha forzado unas nuevas elecciones. El líder popular cree que la debilidad socialista, ante el escenario de que el domingo se confirmen las encuestas que los dejan en un tercer puesto, por detrás de Podemos, debe ser un elemento que lleve a Ferraz a reflexionar y a rectificar la posición que adoptaron tras las anteriores generales. «Lo que han conseguido con su negativa a pactar es colocar a partidos extremistas y radicales en segunda posición y largar al PSOE al tercer puesto», sentenció. Rajoy echa directamente en cara a Pedro Sánchez el mal negocio que hizo con su negativa a pactar con él tras el 20-D. «No quisieron y fue un gran error, han conseguido que Podemos esté en la segunda posición. Es la consecuencia de actuar con prejuicios».

El candidato popular dedicó ayer sus actos electorales, en Ciudad Real y en Málaga, a llamar a la concentración del voto moderado alrededor de sus siglas para evitar un Gobierno de Podemos. Los últimos días de campaña son los últimos esfuerzos también para movilizar eso que los expertos demoscópicos llaman el voto útil, y el PP lo busca con el argumento central de que la alternativa es una «coalición de extremistas y comunistas». En TVE Rajoy ratificó, además, que no piensa dar un paso atrás, aunque la condición de socialistas y de Ciudadanos para abstenerse ante un Gobierno del PP fuera que no lo presida él. No se ve un obstáculo para el PP, «el obstáculo fue no aceptar mi propuesta». «Yo estoy acompañado por una mayoría de españoles», afirmó. Casi al mismo tiempo, Rivera insistía en Antena 3, en una entrevista con Susanna Griso, en que el Gobierno deben ostentarlo quienes tengan «las manos limpias y libres» y no quienes están «bajo sospecha de corrupción», ratificando así su veto al líder popular.

Por su parte, Rajoy se dirigió directamente a quienes apoyaron a C’s en diciembre para pedirles que ahora opten por su partido: «La unión hace la fuerza y los moderados tenemos que ir juntos». El líder popular aprovecha las «plazas» que visita para recordar la «inutilidad» del voto a Ciudadanos en todas aquellas provincias en las que los de la formación naranja no consiguieron escaño. Como es el caso, por ejemplo, de Ciudad Real. Y reclama para su partido esos votos que en diciembre fueron a Rivera para que no se pierdan y sirvan de muro de contención de Podemos.

En su mensaje a los votantes de C’s, advirtió: «Que sepan que si quieren que ganen los moderados, los constitucionalistas, los reformistas, como ocurre en los grandes países de la UE, tienen que sumar su voto al nuestro», informa Efe.

Rajoy viaja hoy a Barcelona y a Toledo, dos «plazas» en las que aspiran a subir un diputado en cada una de ellas. Y luego seguirá por Palma, Badajoz, Sevilla, Teruel y Valencia, antes de cerrar en Madrid. La movilización tiene en contra que la campaña es tranquila y hay otros focos de atención como el fútbol o el Brexit.