Zapatero a Iglesias: «Tu reconocimiento a mi tarea es un reconocimiento al PSOE»

Defiende la herencia del partido y reivindica que los verdaderos «socialdemócratas» son ellos

El ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero participó ayer en el acto de Valladolid
El ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero participó ayer en el acto de Valladolid

Defiende la herencia del partido y reivindica que los verdaderos «socialdemócratas» son ellos

Ecuador de campaña para el PSOE con uno de los actos de mayor calado informativo y movilización. El líder socialista, Pedro Sánchez, compartió ayer protagonismo y mitin con José Luis Rodríguez Zapatero, que jugaba en casa. Al interés habitual que suele despertar verles compartir cartel -por su distante relación- se sumó un invitado inesperado: la revelación por parte de Pablo Iglesias de que comparte dudas y consejos con el ex presidente, al que considera «el mejor de la democracia». Las declaraciones del líder de Podemos cumplieron su objetivo, marcar la campaña del PSOE y convertirle en el centro de las intervenciones del acto. El ex presidente del Gobierno se refirió al final de su discurso a las «amables palabras» que le dedicó Iglesias y que dijo «agradecer», pero evitó entrar en polémicas y buscó el lado positivo de estos halagos, señalando que «cualquier reconocimiento a mi tarea es también un reconocimiento al PSOE, porque yo me debo a este partido», dijo.

Zapatero evitó confrontar abiertamente con Podemos, con cuyos dirigentes mantiene una buena relación, al igual que hizo en diciembre, cuando orientó las críticas más duras de su discurso hacia Ciudadanos. Ayer, sin embargo, no hizo mención alguna al partido de Albert Rivera y se mostró moderado en sus ataques a Iglesias. El ex presidente hizo una mención velada a las nuevas aspiraciones socialdemócratas del líder morado, señalando que «está muy bien que ahora todos quieran ser socialdemócratas, pero para socialdemocracia la del PSOE». Zapatero defendió la herencia del partido y apeló al orgullo socialista, que «no es un orgullo puramente sentimental sino por la tarea bien hecha». «El pasado nos avala, pero lo que nos motiva es el futuro», destacó el ex presidente, que arengó a Sánchez diciendo que «sólo se gana si se quiere ganar».

Por su parte, el candidato socialista quiso sacar su propia lectura de las palabras de Iglesias e intentó restar importancia al comentario, a pesar de que causó un pequeño incendio en Ferraz. Sánchez entiende que los halagos que Iglesias le dedicó a Zapatero se deben a que en Podemos «están tan desencantados que reconocen que los mejores presidentes son los socialistas». «¿Quiénes si no? José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe González», apuntó el líder socialista, introduciendo al ex dirigente que gobernó en los 80 y al que –por su duro enfrentamiento, tras afearle que tenía «las manos manchadas de cal viva»– el líder de Podemos excluyó deliberadamente de su juicio valorativo.

También otros intervinientes, como el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, o Soraya Rodríguez se refirieron a las palabras de Iglesias. Puente, entre risas, le dijo al ex presidente que “no debe dar abasto” si cada vez que el líder de Podemos tiene dudas le consulta. «Duda con la corbata, con el referéndum... Pero con lo que no tuvo dudas fue con bloquear la investidura de un socialista. Seguro que eso no te lo consultó», destacó el alcalde. El acto volvió a dejar patente que el PSOE no acaba de encontrar su camino en una campaña en la que los elementos externos, como el tuit de Jordi Sevilla o las declaraciones de Iglesias, consiguen atraer más atención que las propuestas que se afanan cada día en trasladar.