Bildu dará a Otegi un contrato y un despacho en el Parlamento como asesor del grupo

Arnaldo Otegi no ha podido ser candidato al estar inhabilitado por sentencia judicial, pero EH Bildu le pondrá un despacho en el Parlamento de Vitoria
Arnaldo Otegi no ha podido ser candidato al estar inhabilitado por sentencia judicial, pero EH Bildu le pondrá un despacho en el Parlamento de Vitoria

Será el jefe en la sombra de toda la actividad parlamentaria de la izquierda abertzale. El ex portavoz de la ilegalizada Batasuna cobrará un «sustancioso» sueldo

Arnaldo Otegi, inhabilitado para presentarse a las elecciones vascas del próximo 25 de septiembre, será el asesor máximo del grupo parlamentario, con su correspondiente despacho, que EH Bildu forme en el Parlamento de Vitoria, por lo que cobrará un «sustancioso» sueldo, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas. El despacho del secretario general de Sortu estará a poca distancia del salón de plenos y de las salas que se utilizan para las comisiones, por lo que, en la práctica, será él quien dirija las labores de los parlamentarios de la izquierda abertzale, cuyos resultados en los comicios, según las encuestas, van a suponer un nuevo fracaso.

Las citadas fuentes estiman que la que «dará la cara» como portavoz será la número dos de la candidatura por Guipúzcoa (ahora número uno), la periodista Maddalen Iriarte, que ha trabajado durante los últimos años en los informativos de ETB, como editora y presentadora. Las cabezas de lista por Álava y Vizcaya son también mujeres: Miren Larrion y Jasone Aguirre, respectivamente.

EH Bildu afronta una legislatura en la que, si se cumple lo que vaticinan las encuestas, sus votos no van a ser decisivos para prácticamente nada (se pronostica un empate técnico con Podemos, que en los últimos comicios celebrados en el País Vasco les ha superado con creces) ya que el PNV puede apoyarse tanto en los socialistas como en los populares para formar Gobierno.

A Otegi se le concede un cargo que le permite seguir como líder de la izquierda abertzale, pese a que el «proceso Abian» de discusión interna, que dirigió él mismo junto con una decena de fieles, ha constituido un absoluto fracaso (la participación de los militantes ha sido de un 40 por 100). El tirón electoral que se esperaba tras su salida de la cárcel parece que no se va a producir.

Uno de los sectores en los que Otegi cuenta con numerosos críticos es el de los presos, agrupados en el EPPK. Resulta llamativo que este colectivo haya esperado a conocer que se mantenía la inhabilitación del secretario general de Sortu para hacer público un comunicado en que pide el voto para Bildu.

Hace unos días, en «Gara», los reclusos animaban a los vascos independentistas y de izquierdas a votar a ese partido el 25 de setiembre. «Cuanto más voto independentista, más fuerte será el proceso de liberación y el empuje por la libertad de los presos políticos vascos» decían. Para Otegi, ni un recuerdo.

Asimismo, lanzaban un mensaje al Parlamento que surgirá de las comicios, «al próximo lehendakari y su gobierno, así como para la lendakari y los cuatro partidos que sustentan el Ejecutivo navarro: que hagan todo lo que esté en su mano para conseguir nuestra repatriación a Euskal Herria».

Los reclusos terroristas subrayaban el fracaso del «proceso Abian» al anunciar que ellos van a iniciar su propio debate interno. «El tema de reflexión y discusión será qué aportación hacemos al proceso de liberación de nuestro pueblo. Tendremos que analizar también cómo afrontar las situaciones extremas de cada cárcel y las necesidades de cada grupo en esta nueva situación. Todo con el objetivo de seguir vaciando las cárceles junto a la ciudadanía y a los familiares que son nuestro soporte».

El papel de Otegi en la legislatura que se iniciará el próximo mes de octubre va a ser realmente complicado, según las citadas fuentes, ya que su presencia en el Parlamento vasco en la sombra no es otra cosa que el reconocimiento de un fracaso personal y del proceso que se inició en 2011 cuando se atribuyó una gran parte del «éxito» en el anuncio del supuesto «final armado» de ETA.