Merkel desautoriza a su ministra de Justicia

Berlín dice que Barley «no tomará posición» y que sus declaraciones no eran «autorizadas»

La ministra de Justicia alemana, Katarina Barley
La ministra de Justicia alemana, Katarina Barley

Berlín dice que Barley «no tomará posición» y que sus declaraciones no eran «autorizadas».

Un «malentendido». Así zanjó ayer el gobierno alemán la polémica después de que el viernes su ministra de Justicia, la socialdemócrata Katarina Barley, calificara de «absolutamente correcta» la decisión de la Audiencia de excarcelar a Puigdemont. Unas palabras que provocaron el primer choque diplomático entre Berlín y Madrid por el proceso judicial del ex presidente catalán y que obligaron a Barley a telefonear el domingo a su homólogo español, Rafael Catalá, para aclarar lo ocurrido.

El portavoz del Ministerio de Justicia, Piotr Malachowski, aseguró ayer en una rueda de prensa que Barley «no tomó ni va a tomar postura» sobre un proceso judicial en marcha, que «no hubo declaraciones autorizadas» de la ministra y que hay que esperar a lo que decida la Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein. El diario «Süddeutsche Zeitung» publicó el viernes que la ministra calificó de «absolutamente correcta» la decisión de la audiencia de descartar el cargo por rebelión, el principal delito por el que el Tribunal Supremo español ha procesado al líder soberanista, y manifestó que «la esperaba». Además, señaló según ese rotativo que España tendrá que explicar por qué acusa a Puigdemont de malversación de fondos en relación a la organización del referéndum del 1 de octubre, algo que consideró que «no será fácil». Por último, la ministra consideró que ahora era preciso empezar a «hablar también de los componentes políticos» del proceso.

«No hubo posicionamiento y no habrá posicionamiento», reiteró hasta en tres ocasiones el portavoz de Justicia, quien evitó responder pese a la insistencia de los periodistas si Barley dijo o no las palabras que le atribuye ese periódico. Tampoco contestó a preguntas directas sobre las declaraciones relativas a los «componentes políticos» o su valoración. Por su parte, el portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert, aseguró que el Gobierno de Alemania no tiene «expectativas políticas» con respecto al proceso político y que en ningún momento se ha puesto o prevé ponerse en contacto con Puigdemont. Berlín, agregó Seibert, tiene el «convencimiento de que el conflicto catalán puede y debe resolverse dentro del marco de la Constitución y del orden legal español» y tiene la «esperanza» de que «dentro de la política española hay movimiento en dirección a una reconciliación» y que esa sea la «intención» de todos los actores. El Ejecutivo en Berlín, insistió el portavoz, ha apoyado a Madrid en los últimos meses con una «clara postura», como responsable de garantizar el «orden constitucional» en España.