Algunos «listos» y muchos «tontos» que se quedaron sin nada

Alberto R. Roldán
Alberto R. Roldán

La «trama de los ERE» también llegó a la provincia de Huelva. Las minas de Riotinto están bajo lupa. Ha habido supuestos mineros prejubilados que en la vida pisaron una mina. El alcalde socialista de un pequeño municipio onubense perteneciente a Calañas pudo haber cobrado como ex trabajador en Riotinto. También era representante sindical. Se habría prejubilado a los 44 años. Y pudo haber decenas de intrusos más. Cobrar mensualmente por un empleo que nunca se desempeñó es un chollo. En Andalucía, algunos lo saben muy bien: los que recibieron este sueldo sin merecerlo, pocos pero «listos» (comentan en Huelva), porque ya están en prisión, imputados o a punto de ser detenidos. Los que se quedaron sin trabajo y sin mínimos para subsistir, la gran mayoría («los tontos», se llaman a sí mismos), porque llevan años luchando para que su situación laboral se resuelva.

Un ejemplo en esta línea es Braulio Cabargas, de 51 años, que era trabajador de Astilleros de Huelva. Ahora está entre los 37 recolocables, es decir, los pocos (de 120) que ni fueron asumidos por otras empresas navales ni pudieron prejubilarse («sólo tenía 48 años», explica). Tanto él como sus compañeros se han manifestado de todas las formas posibles: encierros, incendios, protestas ante las Junta, viajes a Madrid... «Ya no sabemos qué más», afirma triste mientras camina por el antiguo puente de Punta Umbría.

-NOMBRE: Braulio Cabargas

- CARGO: ex trabajador de Astilleros de Huelva.

Sobre la trama que ha podido afectar también a su empresa, se encoge de hombros. No quiere hablar. Está tan cansado de estar sin empleo que, reconoce, «no tengo ganas de pensar en corrupciones». Él y sus compañeros prefieren que haya Justicia.