España

«Annus horribilis»

El presidente del Gobierno analizó este «Annus horribilis» que nos ha tocado vivir y que, afortunadamente, termina el lunes. Porque parece difícil que 2013, pese a llevar implícito el número fatídico, pueda resultar peor. De hecho, el inquilino de La Moncloa aseguró que la economía española empezará a mejorar en la segunda mitad de 2013, y resulta esperanzador escuchar esta aseveración proferida por alguien no dado a ver brotes verdes sino todo lo contrario. Rajoy reiteró las explicaciones ofrecidas a lo largo del año para justificar las duras e impopulares medidas que se ha visto obligado a tomar con el fin de asegurar la eficiencia y eficacia en la prestación de los servicios de sanidad y educación. El motivo fundamental, que el estado de las cuentas públicas halladas al llegar al Gobierno «no permitía mantener el sistema sin hacer reformas». Pues es de perogrullo que si el Gobierno hubiera seguido gastando de manera incontrolada como hizo su predecesor, las cifras de déficit estarían tan desbocadas que resultaría imposible encontrar financiación. Así y todo, reconoció que su pretensión era haber conseguido mejores cifras por lo que no tiene la más mínima intención de flexibilizar el objetivo de déficit de las comunidades autónomas. En este balance no podía faltar la afrenta escenificada por Mas. Una amenaza que Rajoy ha recibido con flema inglesa pues se limitó a apelar a la Constitución y a recordar que ahora como siempre el presidente de la Generalitat sabe donde encontrarle si quiere hablar con él. Facilitó una noticia regular aunque lógica dado el aumento de la esperanza de vida: llevar al Pacto de Toledo un debate sobre la sostenibilidad de las pensiones; y otra magnífica: el IVA no va a subir de nuevo y en 2014 el IRPF regresará a la situación anterior a la subida de 2011.

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