Antonio López-Isturiz: «El Peñón no debería seguir siendo un paraíso fiscal»

Secretario general del PPE

La Razón
La RazónLa Razón

–¿La tasa de congestión que propone crear España sería legal?

–Sí. A mi juicio no hay nada en la normativa europea en contra de esto y existe ya en Londres.

–En Gibraltar, desde el punto de vista de la seguridad, ¿la situación es insostenible?

–Eso es algo que tendrán que comprobar los observadores que va a enviar la Comisión Europea. Ese grupo de observación tendrá que investigar todas las reclamaciones y rumores sobre las acciones de hostigamiento emprendidas contra los pesqueros españoles y contra las Fuerzas de Seguridad españoles –la Guardia Civil en concreto–, que han sufrido mucho.

–A parte del contrabando de tabaco y el blanqueo de capitales, ¿existen otro tipo de irregularidades en el Peñón?

–Se ha hablado de este asunto desde hace años, no hay datos que lo amparen, pero creo que es una buena oportunidad para que este grupo de observación de la Comisión Europea –teniendo en cuenta que hay una raíz en este conflicto que es histórica y económica– haga una investigación profunda. Por ejemplo: la UE está eliminando en estos momentos todos los paraísos fiscales de la Unión. Quedaba el caso de Luxemburgo, que ya se ha plegado e incluso en Suiza ya no existe el secreto bancario de cara a la UE. Si eso ha sido así en Suiza y Luxemburgo, ¿por qué no puede ser lo mismo en Gibraltar? El Peñón no debería seguir siendo un paraíso fiscal si es territorio de la UE y debería adaptarse a una normativa.

–¿Podría existir otro tipo de contrabando como el de armas o droga?

–No, a mí no me consta. No tengo ningún elemento para poder demostrarlo, pero sí es algo que se ha escuchado en muchísimas ocasiones y ahora es un buen momento para poder demostrarlo y contrastar la veracidad o falsedad de estas cuestiones con esos observadores europeos.

–El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha pedido diálogo y Reino Unido ya ha dicho que no... ¿Bruselas puede ser un buen mediador?

–Sí. Para mí fue una sorpresa que de repente Reino Unido recurriera a la UE para resolver alguno de sus problemas, siendo un país euroescéptico. Espero que también sepa reconocer las soluciones que da. Creo que esto es un problema que tienen que solucionar Reino Unido y España, con los buenos oficios de Bruselas, como buenos socios. Y lo que debería dejarse al margen es la modalidad de negociación de Moratinos a tres bandas. A Gibraltar le molesta mucho cuando el Reino Unido y España se sientan a hablar.

–¿Los observadores percibirán que el lanzamiento de esos bloques de hormigón vulnera la legislación de la Unión Europea como ya denunció el presidente del Gobierno?

–El grupo de observación tendrá que analizar como una de las causas del conflicto el lanzamiento de esos bloques además de las intenciones de ampliar con marinas nuevas la superficie edificable de Gibraltar entrando en aguas españolas. Porque ésta es una maniobra ilegal que no creo que tenga nada que ver con el medio ambiente.

Todo lo que están haciendo son puras provocaciones a las que ya nos tienen acostumbrados a lo largo del tiempo.

–¿Cameron ha convertido el debate europeo en algo más emocional que racional?

–Si se estudia bien la política británica, creo que la cortina de humo de la que tanto habla Picardo es la que están construyendo ellos. El partido conservador británico está atravesando enormes dificultades en el país, la situación económica confía demasiado en su sistema financiero en Londres y poco en su industria.