Política

El presidente coreano alaba a Rey por su defensa de la unidad nacional

Primera jornada del Viaje de Estado de los Reyes a Corea del Sur. Don Felipe y Doña Letizia son recibidos en la Casa Azul de Seúl por el presidente Moon Jae-In y la primera dama Kim Jung-Sook

Primera jornada del Viaje de Estado de los Reyes a Corea del Sur. Don Felipe y Doña Letizia son recibidos en la Casa Azul de Seúl por el presidente Moon Jae-In y la primera dama Kim Jung-Sook.

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Pospuesta en varias ocasiones en el pasado y finalmente materializada a pesar del periodo preelectoral que vive la nación, los Reyes se encuentran ya en Corea del Sur para llevar a cabo una visita de Estado con una agenda cargada de citas de carácter marcadamente económico y empresarial. Don Felipe y Doña Letizia han llegado esta madrugada hora española a la base militar de Seúl tras asistir ayer a la ceremonia de entronización del emperador Naruhito en Tokio. No hay que olvidar que la capital coreana se encuentra muy cerca de la zona desmilitarizada que divide esta boyante democracia con uno de los regímenes menos transparentes del mundo, la Corea del Norte de Kim Jong Un.

La agenda de los Reyes hoy en Seúl se centra en encuentros de carácter institucional con las mas altas personalidades de Corea del Sur y será mañana, día central de la visita cuando se produzcan encuentros encaminados a acercar la pujante economía coreana con empresas españolas, especialmente en lo referente a los grandes conglomerados industriales principales responsables de las exorbitantes cifras de exportaciones de este país como Huynday, Somsung o LG. Sin embargo hoy se celebró una ceremonia de ofrenda floral en el Cementerio Nacional de Seúl y, acto seguido, un encuentro entre el Rey y el presidente de la República de Corea Moon Jae-In en la residencia oficial del Jefe de Estado en Seúl, la Cheong Wa Dae (Casa azul).

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Durante el encuentro Moon Jae-In ha alabado al Rey por «los esfuerzos que está desempeñando por la unidad nacional y la renovación de la corona española». Asimismo el presidente coreano ha tenido palabras de aprecio por le «liderazgo inclusivo» del Monarca español, que ha alabado la «grandiosidad» de la ceremonia con las que se les ha acogido. Los Reyes viajan acompañados por el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell; la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto; la secretaria de Estado de Comercio, Xiana Méndez, y la secretaria de Estado de Turismo, Isabel Oliver.

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A continuación tuvo lugar una entrevista entre el Rey y la que quizá sea la figura internacional más conocida de Corea fuera de sus fronteras, el diplomático Ban Ki-Moon que sirvió como secretario general de Naciones Unidas durante 9 años entre 2007 y 2016, cuando fue sustituido por António Guterres.

Las únicas palabras que pronunció el Rey en esta su primera jornada en Seúl tuvieron lugar durante la cena oficial de gala ofrecida por el presidente Moon Jae-In. Don Felipe hizo un repaso a todas las características que hacen de Corea del Sur y de España países afines: en primer lugar se trata de penínsulas que se encuentran en ambos extremos de Eurasia, también son dos países que «han logrado transitar pacífica y exitosamente de dictaduras a democracias consolidadas en la segunda mitad del siglo pasado». El Rey llamó la atención asimismo sobre lo equiparables que son el PIB y la población de ambos países. Tras recordar su primer viaje a Corea del Sur con motivo de las olimpiadas de 1988 (cuando España recogió la bandera olímpica de manos coreanas para su traslado a Barcelona), Don Felipe expresó su deseo de «renovar la estrecha amistad que une a nuestras naciones». Capitulo principal en cuanto a estas relaciones merece el turismo ya que nada menos que 490.000 coreanos visitan nuestro país todos anualmente: «Casi un 1% de la población coreana se ha sentido atraída por nuestra tierra», destacó el Monarca.

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La visita de los Reyes supone el comienzo de las conmemoraciones de los 70 años del establecimiento de relaciones diplomáticas con España pero el Rey recordó el primer occidental que llegó a Corea: el sacerdote jesuita madrileño Gregorio Céspedes, que llegó a la ciudad de Changwon en 1593.

Por su parte, el presidente coreano reconoció la fascinación que siente su país por España, por sus grandes artistas -citó a Picasso, Cervantes y Gaudi- y por «la pasión del fútbol español». Moon Jae-In expresó asimismo el compromiso de su país por «fortalecer la cooperación por a cuarta revolución industrial». El presidente coreano terminó su intervención haciendo público un proyecto del que España ha sido inspiradora: 23.000 coreanos han transitado por el Camino de Santiago y cuando la paz legue a la península el Gobierno de este país pretende organizar un Camino de la Paz que transcurra por la zona desmilitarizada que actualmente divida a las dos Coreas.