Casi 300 presos divididos entre la rendición y la «lucha»

Desde el cese definitivo en 2011 han sido excarcelados más de la mitad de los reclusos

En Hernani, ayer, una pintada de las que reclaman el fin de la dispersión de los presos / Jesús G. Feria
En Hernani, ayer, una pintada de las que reclaman el fin de la dispersión de los presos / Jesús G. Feria

Desde el cese definitivo en 2011 han sido excarcelados más de la mitad de los reclusos.

Después de la sangrienta trayectoria de destrucción y muerte sembrado por la banda terrorista ETA, el 20 de abril, tras conocerse el comunicado en el que anunciaban su «inminente disolución», un total de 297 etarras cumplen condena. De ellos, 243 están en cárceles de España; 215 hombres y 18 mujeres. A ellos hay que sumarles los que hay recluidos en Francia (53) y Portugal (1), según datos de Interior.

Los presos etarras cumplen sus penas distribuidos en 44 cárceles españolas y 18 francesas, donde se concentran los arrestados de las últimas cúpulas, además de otro preso, que está en Portugal, según los datos de la agrupación de familiares de presos etarras, Etxerat.

El número de encarcelados de la banda terrorista ha ido disminuyendo a en estos últimos siete años. Cuando el 20 de octubre de 2011 la banda anunció su «inminente disolución», 703 etarras estaban en prisón y la cifra ha ido descendiendo bien por haber cumplido ya sus condenas o por haberse visto beneficiados por la anulación de la «doctrina Parot» que había prorrogado la permanencia de los presos a excepción de algunos pocos que se acogieron a la vía Nanclares.

Con la puesta en escena del fin definitivo de ETA, las víctimas desconfían de los pasos que se vayan a dar en un futuro y si habrá contrapartidas, si los encarcelados saldrán de las cárceles sin haber cumplido íntegramente sus condenas o si se les concederá el acercamiento a cárceles del País Vasco. Cabe recordar que el edil de Ermua, Miguel Ángel Blanco fue secuestrado y asesinado precisamente por el chantaje terrorista que reclamaba que todos los etarras fueran acercados a las prisiones vascas. Por ello, las víctimas reiteran que «nada les debemos y nada les daremos». El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido ha insistido en que no habrá contrapartidas y que la política penitenciaria para los presos de la banda terrorista ETA no va a variar.

Además, las víctimas reclaman que los etarras colaboren a esclarecer los más de 300 asesinatos sin resolver, algo que no han hecho.

El pasado mes de abril eran nueve los presos que estaban recluidos en las tres cárceles vascas o en Pamplona. A menos de 350 kilómetros del País Vasco se encuentran un total de 16 reos. El resto están distribuidos en 34 cárceles de la que 49 miembros de la banda estarían a unos 1.000 kilómetros. De los que están en Francia, 14 cumplen condena en prisiones cercanas al territorio vasco y navarro. El «núcleo fuerte» de los etarras, los no arrepentidos, se encuentran en Andalucía y el 88% de los encarcelados están en régimen de primer grado, sin posibilidad de permisos.