Casi la mitad de los madrileños no cree las explicaciones de Carmena sobre sus vacaciones

A pesar de que la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ya ha vuelto al trabajo, los madrileños no olvidan la noticia que publicó este diario sobre el alojamiento de lujo en el que residió durante sus días de asueto en Zahara de los Atunes (Cádiz). Según el último barómetro de NC Report para LA RAZÓN, los encuestados valoran negativamente la semana de vacaciones privadas de la alcaldesa en la villa cuyo alquiler ascendía a 4.000 euros. A la mayoría, un 40,3%, le parece «mal o muy mal» su estancia, mientras que un 31,5% valora la misma como «bien o muy bien». Son un 17,5% los que la consideran «regular» y un 10,7% los que no saben o no quieren emitir una opinión al respecto. Por edades, los jóvenes de entre 18 y 29 años son el único rango generacional al que le parecen bien sus vacaciones, mientras que en el resto de tramos a estudio se impone la calificación negativa. Tras destaparse el retiro de lujo de la alcaldesa, Carmena justificó el cuantioso alquiler de la villa a través de su cuenta de Twitter. «Ocho personas en la casa compartiendo descanso y gastos», rezaba un mensaje en la conocida red social. Un argumento que, sin embargo, no convence a los encuestados, pues un 47% reconoce no creer las explicaciones de la regidora municipal. Por contra, un 37,5% sí se muestra satisfecho con las escuetas aclaraciones de la alcaldesa y un 15,5% prefiere no pronunciarse sobre este aspecto. Si atendemos al ámbito generacional, el patrón vuelve a reproducirse, y sólo los jóvenes de entre 18 y 29 años confían en que Carmena compartiera los gastos de la villa con otros familiares. En cualquier caso, la conclusión que los encuestados extraen de las vacaciones de Manuela Carmena va más allá del ámbito político y trasciende al moral, pues para los madrileños la alcaldesa incurre en contradicciones en su discurso, al existir un doble rasero entre lo que predica y lo que se aplica. En este sentido, un 48,2% entiende que estaríamos ante un caso de doble moral, mientras que un 38,8% no valora que exista una contradicción entre el discurso público y la actuación privada de la alcaldesa.