Consuelo Ordóñez a Valentín Lasarte: «Tu amnesia nos sale muy cara»

Consuelo Ordóñez ofreció una reuda de prensa tras reunirse en la cárcel con Valentín Lasarte, condenado por matar a su hermano.
Consuelo Ordóñez ofreció una reuda de prensa tras reunirse en la cárcel con Valentín Lasarte, condenado por matar a su hermano.

Mientras el etarra arrepentido Valentín Lasarte disfrutaba ayer en Lodosa (Navarra) de sus últimas horas de permiso, la hermana de una de sus víctimas recordaba para LA RAZÓN la entrevista que mantuvo con el terrorista hace ahora casi un año. Consuelo Ordóñez, hermana de Gregorio Ordóñez –asesinado por ETA en San Sebastián en 1995 gracias a la información que Lasarte recopiló sobre el concejal del PP–, sigue sin explicarse por qué el ex miembro del «comando Donosti» (condenado a más de 370 años de cárcel por su participación en siete asesinatos) se ha podido beneficiar de la polémica medida. Sobre todo cuando recuerda esas dos horas y media que pasó con él en la cárcel de Zaballa (Álava) el 22 de junio del pasado año. «Fui yo la que pedí el encuentro –rememora– y tomé la decisión en caliente, porque cada dos por tres estaba viendo noticias sobre entrevistas de víctimas con terroristas que parecían montadas por la Oficina de Atención a las Víctimas del Terrorismo para humanizar a los asesinos».

«Estaba muy escamada con Lasarte, porque desde hacía años –explica– le venía siguiendo en los juicios de terrorismo en los que declaraba como testigo y nunca se acordaba de nada. Ni antes ni ahora ha colaborado con la Justicia ». «No ha habido un cambio de actitud en ese sentido», aclara.

«Me armé de valor, pero preparé muy bien la reunión. Iba con el objetivo de intentar que me contara todo lo que sabía de cuando salía a matar. Yo tengo la suerte de que los tres terroristas que mataron a mi hermano están en la cárcel (además de Lasarte, Juan Ramón Carasatorre y Francisco Javier García Gaztelu, «Txapote»), aunque no hay nadie condenado por dar la orden».

Se vieron en una sala de la cárcel y en presencia de un funcionario de prisiones. Apenas una mesa de centro y varias sillas. Ordóñez no ha olvidado ese cara a cara, aunque cuesta que se prodigue en detalles. «Me senté y le dije: "Creo que me tienes que decir algo". Él contestó que quería pedirnos perdón a mí y a mi familia por el asesinato de mi hermano». Pero ella le dejó claro desde el principio que «un delito de esta naturaleza impide la concesión del perdón».

Ordóñez explica que Lasarte le reconoció «que hubo más gente que pasó información sobre mi hermano, aunque no me dio nombres ni tampoco me aclaró quién le disparó». La hermana de Gregorio Ordóñez le preguntó, uno por uno, por los otros seis asesinatos cometidos por ETA entre 1992 y 1997 (cuando Lasarte fue detenido) en San Sebastián y alrededores. «No sabía nada y se limitó a decir que ya lo había contado todo ante el juez Garzón».

«No me creo que Lasarte no sepa nada de los crímenes que están sin esclarecer por la zona en la que él salía a matar en los mismos años», sigue defendiendo ahora la portavoz de Covite, la asociación de víctimas del País Vasco. «Durante dos horas y media le estuve bombardeando a preguntas sobre esos atentados, pero él decía que no sabía nada, que igual habían sido otros "comandos". Daba largas. "No sé nada", insistía una y otra vez».

«Él quería encima empatizar conmigo, pero yo no iba a eso. Quería comprobar su arrepentimiento, porque no me lo creía. Una semana atrás había estado viéndole declarar en un juicio, encubriendo a Carasatorre en el asesinato de Enrique Nieto, como un mes antes en el juicio por el asesinato de Alfonso Morcillo, en el que su silencio provocó la absolución de Carasatorre». «¿Tú sabes que tu amnesia nos sale muy cara?», espetó Ordóñez al etarra arrepentido. «¡Tú tranquila, me dijo, que está condenado por otros asesinatos». «Eso díselo a los hijos de Alfonso», le replicó ella entonces.

«El problema no es que Valentín Lasarte esté ahora en Lodosa tomándose unos potes, sino que le han permitido que lo haga», se queja la portavoz de Covite, quien considera esencial que a los etarras de la «vía Nanclares» se les exija que «cumplan el requisito de colaboración con la Justicia en el esclarecimiento de asesinatos».

«Sólo pedimos a los jueces que cuando se trate de un terrorista en serie no se le conceda un permiso, sobre todo cuando se niegan a colaborar con la Justicia, como es el caso, y más teniendo en cuenta que la «vía Nanclares» ya le está permitiendo disfrutar de ciertos beneficios».

«Queremos saber la verdad»

«Aunque no tengamos la misma posición sobre el perdón a los asesinos –hace hincapié– todas las víctimas queremos saber la verdad: quién ha asesinado a nuestros familiares». «No quiero humanizar al asesino de mi hermano ni entrar a valorar si está arrepentido o no. Lo que sí sé es que no cuenta todo lo que sabe. Si no se acuerdan de nada de lo que hicieron, ¿cómo se van a arrepentir?».

Ordóñez cuenta con preocupación que «en la propia Audiencia Nacional me han reconocido hace unos días que, si se deroga la "doctrina Parot", en 2015 Lasarte estará en la calle». La hermana del concejal asesinado quiere dejar claro que las víctimas «no estamos en contra de la reinserción, pero debe distinguirse entre los etarras que colaboran con la Justicia y los que no».