Cospedal asume el informe del Yak-42 y promete una investigación

Garantiza a las familias que buscará «por tierra, mar y aire» los contratos de éste y otros 43 vuelos.

Representantes de la asociación de familiares de las víctimas del accidente del Yakolev 42, a su salida hoy del ministerio de Defensa.
Representantes de la asociación de familiares de las víctimas del accidente del Yakolev 42, a su salida hoy del ministerio de Defensa.

Garantiza a las familias que buscará «por tierra, mar y aire» los contratos de éste y otros 43 vuelos.

«La ministra ha transmitido a las familias que seguirá el dictamen del Consejo de Estado, pese a su carácter no vinculante». Con estas palabras, el Ministerio de Defensa confirmaba que María Dolores de Cospedal asumía el informe sobre el accidente del Yak-42, en el que se establece la responsabilidad patrimonial del Estado al no velar por la seguridad de los vuelos en los que viajaban los militares. Un reconocimiento que implica, además, el inicio de una nueva investigación para tratar de esclarecer lo ocurrido en relación a la contratación del aparato. Cospedal se comprometió a indagar y buscar la verdad, y en los próximos días decidirá cómo lleva a cabo dicha investigación, ya que, como aseguró el Ministerio en un comunicado, «ha mostrado su máxima disposición a colaborar con las peticiones de los familiares».

Varios miembros de la junta directiva de la Asociación de Familiares de Víctimas del Yak-42 y sus abogados acudieron ayer al Ministerio de Defensa para reunirse con la ministra y analizar con detalle ese informe. Durante una hora y media, y en un «clima de cordialidad y franqueza», expusieron todas sus inquietudes a Cospedal y a su equipo, compuesto por el director del Gabinete y del Gabinete técnico, teniente general del Ejército del Aire Javier Salto Martínez-Avial; el subsecretario de Defensa, Arturo Romaní, y el jefe del gabinete de la ministra, José Luis Ortiz.

Tras ello, la titular del Departamento les «transmitió su apoyo» y confirmó su intención de hacer todo lo posible para darles respuestas. La palabra «perdón» no se pronunció en dicha reunión –como confirmaron posteriormente los familiares–, pero sí que «mostró su intención de esclarecer los hechos». Y, sobre todo, se comprometió a «buscar por tierra, mar y aire los contratos de ese vuelo en el que fallecieron los 62 militares que regresaban de Afganistán, y de otros 43 anteriores en los que ya se habían registrado quejas por la inseguridad, además de la documentación relativa a a la póliza del seguro. La ministra les reconoció que preguntaría a todo aquel que tuviera algo que ver con el Yak-42, aunque también quiso dejarles claro que no puede garantizar el éxito a la hora de encontrar dichos documentos. En su día, el ex ministro de Defensa José Bono ya trató de dar con ellos y sólo consiguió parte en las cajas fuertes del Ministerio, las cuales pudo abrir acompañado de la Guardia Civil, ya que los oficiales se negaban.

Con los resultados de la investigación, que está previsto que arranque lo antes posible, el Ministerio elaborará una resolución en la que se comprometió a incluir todo lo relacionado con la contratación, las subcontratas, la póliza o el propio accidente.

De esta forma, según explicaron los familiares, si en su resolución acaba reconociendo las irregularidades en la contratación de los vuelos y muestra «tacto» con los familiares de las víctimas, la consecuencia jurídica será que la Asociación dará por concluido el procedimiento que iniciaron en 2004.

Un gesto el de Cospedal que las víctimas no dejaron de agradecer y valorar no sólo por su disposición a colaborar, sino porque se trata de la primera vez que un ministro de Defensa del PP les recibe para escuchar sus reclamaciones.