Cospedal remueve al PP con su reticencia a dejar la Secretaría General

Rajoy no ha pactado con ella su continuidad tras el Congreso Nacional del partido

María Dolores de Cospedal pasó ayer revista por primera vez a las tropas en el patio de armas del Ministerio junto al Jemad

Rajoy no ha pactado con ella su continuidad tras el Congreso Nacional del partido

María Dolores de Cospedal agitó ayer a su partido con las primeras declaraciones que hizo tras su toma de posesión como ministra de Defensa. El motivo fue una conversación informal con la Prensa que dejó traslucir su resistencia a dejar la Secretaría General del PP, de lo que se tenía constancia, pero que no había evidenciado con tanta claridad. Y lo hizo en un momento tan delicado como su toma de posesión de una cartera de Estado como es Defensa. Cospedal dio pie a que se pudiera interpretar que había pactado con Rajoy mantener su cargo en la cúpula del partido. Pero desde el entorno de Rajoy niegan tal compromiso ante un proceso de renovación interna que tendrá que concretarse en el Congreso del PP, aplazado desde 2015 y que se prevé a principios de 2017.

La Secretaría General del PP es una pieza muy deseada, sobre todo si se quiere seguir jugando en la carrera política en clave sucesoria. Sólo con tener en cuenta cómo funciona Rajoy nadie duda en el PP de que el presidente del Gobierno no quiere una ministra de Defensa «que dé la nota» ni que genere polémicas con declaraciones políticas que están fuera de los límites que marca una cartera tan sensible y que requiere discreción y equilibrio. Por tanto, es una responsabilidad muy importante, pero también, salvo que se salga del guión diseñado por el líder popular, la neutraliza políticamente.

Y aunque el debate sucesorio no está abierto en estos momentos en el PP, la impresión general es que Rajoy aguantará otra Legislatura completa, y si hay anticipo incluso estaría dispuesto a volver a presentarse. Pero de agotarse la Legislatura, antes de su término pondría en marcha el proceso de sucesión. Son hipótesis, porque de momento Rajoy no ha dado ninguna señal de que esté en retirada. Pero aún así, y aunque no lo digan en público, ya hay quienes trabajan para estar bien situados si ese escenario se produce.

Y ahí se cuela el debate sobre el futuro del partido y de su dirección. En Génova se llevaban ayer las manos a la cabeza al leer las declaraciones de Cospedal. La lectura es que está forzando para quedarse después del Congreso, «y sólo decirlo es una falta de respeto a los militantes, es el Congreso el que tiene que decidir». En función de la candidatura y, claro, después de que Rajoy fije posición.

Ayer, en una charla con los periodistas tras su toma de posesión, explicó que seguirá en su cargo de número dos del partido tras el próximo congreso del PP. Al ser preguntada por los periodistas si seguiría en Génova antes y después del Congreso, Cospedal respondió afirmativamente asegurando: antes y después. Con tono irónico, añadió: «No os vais a librar de mí».

Cospedal ya combinó el cargo de secretaria general y de presidenta de la Junta de Castilla La Mancha, con dificultades para compatibilizar las dos funciones. Pero mucho más difícil parece aún compatibilizarlo con el de ministra de Defensa. «No podría dar ni una sola rueda de prensa como secretaria general. Y eso sólo para empezar a hablar», comentan en Génova.

Tras las autonómicas y municipales de 2015 Rajoy tanteó su posible salida de la Secretaría General para dar un impulso a su organización política. Cospedal se resistió entonces, aun a costa de negarse a entrar en un Gobierno al que le quedaba poco tiempo de vida.