Cs y PP pactan en Murcia quitar aforados sin los votos en Madrid

Los de Rivera se desentienden de la estabilidad y sólo facilitarán con una abstención técnica el nuevo Gobierno

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, y el secretario general de la formación naranja, José Manuel Villegas 8i), durante la reunión de la Ejecutiva del partido celebrada en Madrid.
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, y el secretario general de la formación naranja, José Manuel Villegas 8i), durante la reunión de la Ejecutiva del partido celebrada en Madrid.

Ciudadanos (Cs) vuelve a dar otra vuelta de tuerca a las condiciones que marca para ofrecer estabilidad política. En Murcia renuncia ahora a renovar el pacto de gobernabilidad que sostuvo al popular Pedro Antonio Sánchez y la solución es una «abstención técnica», en la segunda votación del próximo sábado, para permitir así que el nuevo candidato del PP, Fernando López Miras, sea investido como nuevo presidente del Gobierno autonómico. La solución es la misma que planteó el PSOE a nivel nacional para dejar paso a un Gobierno de Mariano Rajoy tras dos elecciones generales, y que, por cierto, la formación naranja tanto criticó porque entendió que era una maniobra de escapismo para no comprometerse políticamente con la gobernabilidad. Ayer, sin embargo, el portavoz de Cs en la Asamblea murciana, Miguel Sánchez, propuso esa abstención técnica de su partido, con la condición de que el PP vote hoy a favor de eliminar los aforamientos. Una condición que es un brindis al sol, como saben tanto Cs como el PP de Murcia ya que depende de una reforma del Estatuto de esa comunidad autónoma que no tiene nada seguro que vaya a salir adelante en el Congreso de los Diputados. No obstante, el PP regional asume esta exigencia, con el aval de la dirección nacional del partido, porque «quieren que haya Gobierno en Murcia».

Cs forzó la caída de Pedro Antonio Sánchez por sus imputaciones en el «caso Auditorio» y en Púnica en virtud del acuerdo firmado con los populares murcianos tras las últimas elecciones autonómicas, y que recogía la exigencia de la dimisión, la renuncia al acta parlamentaria y a ocupar cualquier responsabilidad de partido de todo cargo público sobre el que se produjese la apertura de una investigación judicial.

Una exigencia a la que Cs ha renunciado, sin embargo, en la ley anticorrupción que ha llevado al Congreso. Respecto a la eliminación de los aforamientos, Albert Rivera tiene en marcha una negociación a nivel nacional con el PP que no avanza porque los de Mariano Rajoy se oponen a impulsar en estos momentos una reforma que obliga a una modificación constitucional y a celebrar un referéndum con el desafío independentista abierto en canal. La eliminación de los aforamientos fue uno de los puntos que Cs obligó al PP a incluir en el acuerdo de investidura de Rajoy. Pero hoy el PP mantiene que no se dan las circunstancias ni hay los consensos para sacar adelante esta propuesta, si bien votará a favor de la reforma estatutaria que incluirá la supresión de los aforamientos porque alega que quiere «que haya estabilidad en Murcia». «Luego veremos si esta reforma estatutaria sale adelante cuando llegue a Madrid y necesite que tanto PP como PSOE estén de acuerdo con ella. Ningún Estatuto de Autonomía puede aprobarse en el Parlamento sin el apoyo de los dos principales partidos. Y en Madrid los socialistas no parecen, en principio, dispuestos a eliminar los aforamientos. «Cada PSOE tiene una posición», advierten los populares, antes de recordar que en Andalucía Cs «no exige esta condición al PSOE aunque sostiene el Gobierno de Susana Díaz». «La doble vara de medir», critican. A pesar de que no hay garantía alguna de que esta reforma vaya a salir adelante, es la «presa» que Ciudadanos ha elegido cobrarse del PP de Murcia. Fue también un punto del pacto de investidura de Rajoy.