Política

Daniel Ivoskus: "Cada vez se vota más por liderazgo que por ideología"

Asesor de varios gobiernos en Latinoamérica, dirige la Cumbre Mundial de Comunicación Política, que comienza mañana en Madrid.

Asesor de varios gobiernos en Latinoamérica, dirige la Cumbre Mundial de Comunicación Política, que comienza mañana en Madrid.

A partir de mañana, unos 200 consultores políticos de 25 países se reúnen en Madrid en la Cumbre Mundial de Comunicación Política, que se celebra dos veces al año. Hasta ahora ha tenido en América Latina y, por tanto, esta es la primera vez que tiene lugar en España. La cita llega en un momento muy oportuno, teniendo en cuenta el aluvión de votaciones que viene encima en los próximos meses. El argentino Daniel Ivoskus es el presidente de esta cita. Ha sido asesor de gobiernos en Argentina, Colombia, México, Perú y Ecuador.

–Las inesperadas victorias de Trump, Bolsonaro y del Brexit, ¿indican que el manual del márketing político ha envejecido?

–Todo lo contrario. Esos casos justifican precisamente que el manual sigue siendo válido. Ninguno de esos resultados fue casual. Lo que pasa es que los políticos y muchos medios de comunicación hacen una lectura con parámetros del siglo pasado. La sociedad demanda otras cosas, no está tan atada a las ideologías ni a los partidos tradicionales. El efecto de todo esto son esos resultados electorales que ha mencionado. Para un brasileño, ¿qué es más importante, la radicalización del discurso de Bolsonaro o la pobreza, la violencia y la inseguridad que sufre a diario? La respuesta es aquello que sufre a diario.

–¿La corrección política está a la baja? ¿Triunfan los líderes incorrectos?

–Esa incorrección política de algunos líderes es una estrategia. Cuando Trump pide un muro para México, aumenta su popularidad, porque existe el miedo entre mucha gente a los peligros del inmigrante. Si más del 50% cree que el muro con México es necesario, Trump irá a poner el primer ladrillo. Las sociedades son cada vez más complejas y las hemos dejado de entender. La política tiene que comprender esa sociedad, pero los políticos siguen con el discurso antiguo, con las peleas entre partidos. Lo cierto es que cada vez más gente vota por liderazgos y no por ideologías.

–¿Qué supone hoy día encarnar uno de esos liderazgos?

–Liderazgo significa una persona que sepa liderar causas que generen emociones en la ciudadanía. La gente busca esos líderes que defienden sus causas y que definan su voto.

–¿El siguiente paso puede ser el autoritarismo?

–No, no tiene que ser una condición necesaria, podría suceder, pero no es así. El triunfo de López Obrador en México es una clara muestra de eso. No hay que subestimar a la sociedad. La clave ahora es que el protagonista y el superhéroe de esta historia es la gente, los ciudadanos. En el pasado eran los políticos con sus grandes discursos.

–¿La gente está dispuesta a sacrificar democracia a cambio de más seguridad y bienestar?

–La gente sí que estaría dispuesta a prescindir de democracia y aceptar autoritarismo si en las sociedades sigue creciendo mucho la inseguridad, la violencia y el desempleo.

–Brasil, con la elección de Bolsonaro, ¿sería un ejemplo?

–Tampoco creo que Bolsonaro sea un peligro para la democracia. Eso sería faltarle al respeto a los votantes brasileños. Y segundo, hay que vivir en Brasil y vivir los efectos de esos problemas que tienen los brasileños para después decir si Bolsonaro es un peligro o si el peligro más fuerte es lo que le está pasando a Brasil, con su pobreza creciente, con sus enormes desigualdades y con la corrupción y la violencia convertidas en algo cotidiano.

–Si eres político, ¿es más importante que te crean a que lo que cuentes sea verdad?

–La credibilidad es el atributo más importante de un político. Cuando la sociedad descubre que hay una mentira tras un político, éste empieza a perder credibilidad.

–¿Le ve mucho recorrido a Vox como nueva fuerza política?

–El recorrido de Vox está íntimamente relacionado con las expectativas que puedan cumplir los partidos de derechas hacia la sociedad. Ha quedado un espacio que esos partidos no han sabido ocupar claramente. Tanto el PP como Ciudadanos son los responsables de haber dado ese espacio a Vox.

–¿Hace falta carisma para ser un buen líder?

–Todo se construye. Es un mito que el carisma sea necesario para ganar elecciones. Trump no es muy carismático sino temperamental. Bolsonaro o Mauricio Macri no son carismáticos pero ganaron elecciones.

–¿Un político puede ganar unas elecciones sin una estrategia de comunicación política?

–Siempre es necesario hacer una investigación real para saber cuáles son los problemas de la gente, lo que piensa y cuáles son sus sueños. Solo así podremos saber de qué le vamos a hablar. La consultoría política se ha profesionalizado mucho en los últimos años. El sistema se ha tecnificado, profesionalizado y especializado. Esto es algo que antes no sucedía. El objetivo es no cometer errores. Los errores se pagan caros en una campaña. Se dice, y es cierto, que muchas campañas no se ganan sino que las pierde el rival.

–En algunas campañas electorales hay golpes bajos entre candidatos. ¿Un consultor político aprueba el juego sucio contra el rival?

–Una cosa son las campañas negras y otra las de contraste. Las campañas sucias están basadas en el engaño, los datos falsos y los ataque infundados. Ahí pueden aparecer las «fake news». Nosotros estamos en contra de esas prácticas. Otra cosa distinta son las campañas de contraste, en las que se buscan los puntos débiles del contrincante con el objetivo de diferenciar a los candidatos.