De la Mata ya manda en el juzgado más mediático

El juez José de la Mata, ayer, a su llegada a la Audiencia Nacional para tomar posesión del Juzgado de Instrucción número 5
El juez José de la Mata, ayer, a su llegada a la Audiencia Nacional para tomar posesión del Juzgado de Instrucción número 5

El magistrado sustituye desde ayer a Ruz en la Audiencia Nacional.

Y el primer día madrugó. José de la Mata (Cádiz, 1961) está desde ayer al mando del Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, como antes Baltasar Garzón, Fernando Grande-Marlaska y, durante los últimos cinco años, Pablo Ruz. Como si tuviera prisa por tomar posesión del cargo, el magistrado llegó a primera hora de la mañana (antes de las nueve ya estaba en su nuevo despacho) a la sede del tribunal de la calle Prim. Razones no le faltan para madrugar: tiene que ponerse al día cuanto antes de las investigaciones abiertas en el juzgado, de la «trama Gürtel» al «caso Jordi Pujol Ferrusola», de la SGAE a la denuncia de genocidio en el Sáhara. Lo más parecido a subirse a un tren en marcha. Para su tranquilidad, al menos no amenaza con descarrilar, porque Ruz no ha ahorrado esfuerzos en los últimos meses para dejar el juzgado en perfecto estado de revista. Desbrozando, por ejemplo, la instrucción del voluminoso «caso Gürtel» (cuya pieza principal ya ha cerrado) y dando carpetazo al «caso Pretoria» y a la investigación del fichaje de Neymar.

Aunque el traspaso de poderes ya estaba hecho, De la Mata y Ruz tenían que oficializar aún el relevo, con la firma del acta de cese y de toma de posesión.

Fecha del sábado

Ruz, ya sin traje y corbata, llegó a la Audiencia Nacional, conduciendo su coche particular, dos horas después que su sustituto, quien, como él, ejercerá el cargo en comisión de servicios (a la espera de que el titular de la plaza, Miguel Carmona, quien ni siquiera ha llegado a tomar posesión, alcance dentro de un año y medio la edad de jubilación y se convoque un nuevo concurso para cubrirla).

El documento que da marchamo oficial al relevo al frente del juzgado lleva fecha del pasado sábado, cuando concluía el plazo de ocho días para que De la Mata se incorporase a la Audiencia (desde la publicación en el BOE de la adjudicación de la plaza).

«Lógicamente, estaba algo nervioso. Aunque tiene mucha experiencia, venir a la Audiencia Nacional no es cualquier cosa», apuntaban fuentes jurídicas sobre las primeras horas del magistrado De la Mata en el juzgado más mediático de España.

Mucho más relajado, Ruz permaneció en el edificio hasta las dos y media de la tarde, despidiéndose de funcionarios y periodistas antes de abandonar a pie el que ha sido su lugar de trabajo durante los últimos cinco años. Ahora, tiene veinte días para redactar el «alarde», una radiografía de los asuntos que se están tramitando en el juzgado que ahora deja, que sin duda será de gran ayuda para su sustituto.

De la Mata (27 años de experiencia en la carrera judicial) pondrá a prueba en la Audiencia Nacional su ponderada capacidad de trabajo (un rasgo, el de su incansable laboriosidad, que destacan quienes le conocen). El magistrado –que pasó su primera mañana en el tribunal encerrado en su despacho– deberá avanzar en la investigación del «caso Gürtel» y de la fortuna del primogénito de la familia Pujol. De éstos y otros asuntos le ha puesto al día el propio Ruz en los encuentros que ambos mantuvieron en la Audiencia Nacional la pasada semana, una vez De la Mata se había despedido ya de la Audiencia Provincial de Madrid, donde ha pasado sus últimos diez años de carrera. Con un paréntesis, los dos años (2009-2011) que pasó como director general de Modernización de Justicia con el ministro Francisco Caamaño en la última etapa del Gobierno de Rodríguez Zapatero.

El magistrado gaditano también tiene sobre la mesa otra investigación mediática: la que tiene por protagonista a Jordi Pujol Jr., imputado por delito fiscal y blanqueo. De la Mata deberá dilucidar si el primogénito de la familia Pujol cobraba comisiones a empresarios por mediar a su favor ante la Generalitat.