Política

Doble «línea roja» sobre el cambio en Andalucía

Moreno y Marín comenzarán el martes a negociar sin que ninguno renuncie a la Presidencia de la Junta.

El líder del PP-A, Juanma Moreno, a la izquierda, conversa con el de Ciudadanos en la región, Juan Marín, en el Parlamento andaluz
El líder del PP-A, Juanma Moreno, a la izquierda, conversa con el de Ciudadanos en la región, Juan Marín, en el Parlamento andaluz

Moreno y Marín comenzarán el martes a negociar sin que ninguno renuncie a la Presidencia de la Junta.

Hay conceptos limados por el uso corriente y otros, como el de negociación, que van a tener que empezar a ser más utilizados en ámbitos como el de la política. PP-A y Ciudadanos (Cs) pondrán en marcha este martes, 11 de diciembre, en Sevilla, el cronómetro de la que iniciarán para intentar llegar a un acuerdo que les permita asumir el control del Gobierno andaluz al frente del cual se había blindado durante 36 años el PSOE-A con el apoyo de las urnas. Los candidatos a la Presidencia del Ejecutivo autonómico de los populares y los naranja, Juanma Moreno y Juan Marín, respectivamente, mantendrán ese día en el Parlamento andaluz una primera reunión que abrirá los contactos y a la que ambas fuerzas, que podrían sumar mayoría absoluta en la Cámara regional con el apoyo de Vox en una sesión de investidura, llegarán con una misma «línea roja» a poner encima de la mesa: la Presidencia de la Junta a la que, de entrada, ninguno de los dos partidos está dispuesto a renunciar. Fuentes del PP defienden que debe ser Moreno quien «pilote» el cambio que supondrá apartar a los socialistas para que la comunidad sepa lo que es la alternancia en el poder, puesto que han «obtenido más votos de los andaluces» que los de Marín, lo que significa que los electores «prefieren» a Moreno. En definitiva, intentarán hacer valer los 26 escaños que atesoraron la noche del 2D, frente a los 21 que lograron los de Ciudadanos. Pero desde esta última formación también tienen argumentos para sostener la posición contraria. «Tiene que presidir la Junta un partido limpio y que crece» en respaldo de los votantes, y «no uno en descomposición y que está pendiente de los juzgados por sus casos de corrupción», apuntan a este diario fuentes del mismo.

No pueden quedarse clavados ahí si quieren que la undécima legislatura andaluza comience a andar en enero de 2019, ya que dispondrán de 16 días a partir del martes hasta la constitución del nuevo Parlamento que se producirá el jueves 27 de diciembre. Para que la negociación culmine con éxito, sería conveniente que ambas formaciones hubieran llegado ya a un cierto pacto antes de esa fecha señalada en el calendario de la Cámara, ya que es la fijada para elegir al presidente de la institución, un cargo que será relevante a la hora de controlar los tiempos y los marcos de los debates entre los grupos, que además se prevén intensos.

Vox como telón de fondo

Moreno y Marín estarán acompañados el 11 por los secretarios generales nacionales de sus partidos, el popular Teodoro García Egea y José Manuel Villegas, de parte de Ciudadanos. Tanto desde la esfera autonómica como desde la nacional se ha mostrado buena disposición a dialogar para que se pueda armar un Gobierno del cambio en Andalucía, pero para conseguirlo alguno de los grupos tendrá que ceder y mover la línea encarnada o que se descubra hasta dónde «llegaba el farol que se querían marcar», como anotan fuentes de otro partido al que el recuento de sufragios ha dejado como mero espectador. Una de las aristas del acuerdo pasará por el papel a asumir por Vox, dado que la docena de diputados con la que ha irrumpido en la Cámara son imprescindibles para desalojar a los socialistas por la derecha.