Doña Cristina, consternada tras el fallo

La Infanta se enteró por los medios de la decisión mientras regresaba de la India. Estudia cómo afrontar el juicio y proteger a sus hijos

La infanta está muy preocupada por sus hijos
La infanta está muy preocupada por sus hijos

La consternación, el desánimo y la perplejidad se adueñaron ayer de la Infanta Cristina al enterarse de que el Tribunal encargado del juicio del denominado «caso Noos» había desestimado todos los recursos que reclamaban su exculpación como acusada de cooperar en dos delitos contra la Hacienda pública. La Infanta vio desvanecerse la última oportunidad de no estar sentada en el banquillo de acusados cuando recibió la noticia regresando de la India, que cayó como un auténtico jarro de agua fría, que contribuyó a aumentar el sufrimiento que están soportando desde hace más de tres años y cuya repercusión familiar, especialmente en los dos hijos mayores, Juan, de 16 años y Pablo, de 14, es fuente principal de su preocupación. A la pareja formada por la hija de los Reyes Juan Carlos y Sofía e Iñaki Urdangarín les entristece de forma absoluta la repercusión que puede tener en sus hijos la decisión de mantener a Doña Cristina en el lugar de los acusados, a pesar de la opinión en contra de la Fiscalía, la Abogacía del Estado y los abogados encargados de su defensa. Asimismo, se plantean cómo afrontar de la forma más adecuada su presencia en las sesiones del juicio, que los expertos calculan durará hasta el final de la primavera o principio del verano próximos. Una circunstancia que supondrá también una prolongada ausencia del hogar familiar y la obligación de pedir ayuda a la familia de ambos para que atiendan en ese periodo de tiempo a sus cuatro hijos.

A esa pesadumbre se une, según fuentes próximas a la Infanta, la perplejidad que le ha causado la decisión de la Audiencia de Palma al rechazar las tesis del Tribunal Supremo –la llamada doctrina Botín– de no sentar a nadie en el banquillo de los acusados si sólo existe la petición de la acusación popular. No puede entender el rechazo a una tesis que forma parte de la jurisprudencia del Alto Tribunal y que se ha aplicado en casos similares con anterioridad.

En el entorno de la Infanta se considera que la decisión del tribunal balear es una batalla más que se pierde, dentro de una guerra que confían pueda colocar al final las cosas en su sitio y se muestran confiados en que doña Cristina sea declarada inocente desde el punto de vista penal aunque tenga que asumir el pago del dinero que no se abonó a Hacienda por parte de la sociedad Aizoon de la que era titular al 50 por ciento.

Algo que la Infanta valora muchísimo, especialmente en estos momentos de desesperanza y consternación es el apoyo que le han prestado desde el principio del proceso su madre, la Reina Sofía, y su hermana, la Infanta Elena. Un apoyo que ha servido de bálsamo y consuelo a doña Cristina y que ella ha valorado enormemente ya que sabía a lo mucho que se exponían las dos a ser criticadas sin piedad por la opinión pública. También ha contado el matrimonio con la ayuda incondicional de la familia Urdangarín, cuyos integrantes han apoyado en bloque a Iñaki y Cristina en estos largos años en los que tanta gente los ha dado de lado. También han permanecido a su lado un grupo compacto aunque no muy numeroso de amigos de la Infanta, que optaron siempre por no dejar abandonados a la pareja y a sus hijos a pesar de tener a la opinión pública y a numerosos medios de comunicación en contra.

Ahora, sólo cabe prepararse para afrontar las duras jornadas del juicio y hacer gala de la entereza de la que ya dio una buena muestra la Infanta Cristina el primer día que compareció ante el Tribunal que no quiso exculparla.