El «acoso y derribo» a Capriles y al bipartidismo en España

La fundación de Podemos asesora a Nicolás Maduro en este documento sobre cómo coordinar «una estrategia de acoso y derribo con amplio despliegue mediático contra Capriles», entonces líder de la oposición democrática en Venezuela
La fundación de Podemos asesora a Nicolás Maduro en este documento sobre cómo coordinar «una estrategia de acoso y derribo con amplio despliegue mediático contra Capriles», entonces líder de la oposición democrática en Venezuela

Entre los documentos aportados por Julio Montoya, diputado de la oposición venezolana, llama especialmente la atención uno en el que la fundación de Podemos asesora a Maduro sobre cómo contrarrestar las declaraciones que Henrique Capriles hizo tras regresar de un viaje a España en el que se entrevistó con Felipe González. Este documento, asegura Montoya, fue copiado de uno de los ordenadores de la fundación CEPS, sin especificar si se trata de uno en la sede central de la calle Carniceros de Valencia o en los despachos del Palacio Presidencial de Miraflores de Caracas destinados a los asesores de la fundación. Como demuestra la pieza situada a la derecha de estas líneas, el argumentario que CEPS propone a Maduro sigue línea por línea los puntos fundamentales del discurso de Podemos en España. No es el único en el que se dan directrices al presidente de la República sobre cómo «lidiar» con la oposición y, concretamente, con la figura de su líder, Henrique Capriles. En otro, con fecha de 22 de octubre de 2007, se establecen las pautas de «una estrategia de acoso y derribo con amplio despliegue mediático contra Capriles», líder de la oposición democrática en Venezuela y gobernador del Estado de Miranda. El informe aconseja que el chavismo ignore a Capriles, ya que éste es un «cadáver político», porque «ni siquiera sus giras internacionales (por el carácter marcadamente endógeno del interés mediático de los venezolanos) han tenido el más mínimo impacto. Sólo la crítica de alguien con mucho más perfil mediático que él (el propio Maduro) hace que Capriles sea noticiable». Y continúa el informe: «Cuando desde la tolda chavista atacamos a uno de los líderes, en este caso pseudolíderes de la oposición, conseguimos reactivar afectos perdidos y fortalecer afinidades de sus bases con el personaje atacado. Esto ocurre también en el sentido contrario. Es decir, le hacemos más líder». Este punto de «hacer más líder a Capriles» parece muy importante para los analistas de la fundación CEPS y demuestra un sutil manejo de la comunicación y la estrategia política que también es uno de los grandes activos que Podemos ha desplegado en España en sus ataques contra el «bipartidismo del régimen del 78». La táctica propuesta a Maduro pasa por criticar a Capriles para fortalecer su posición «frente a un liderazgo opositor más radical (Leopoldo López u otro que pueda emerger en estos meses)» y «funciona como un instrumento chavista de nivelación de poderes entre la oposición».