Política

El año del comienzo de la remontada

El análisis electoral. Tras siete trimestres de bajada del PP, se vislumbra un claro cambio de tendencia

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la conferencia de prensa tras la última reunión del año del Consejo de Ministros
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la conferencia de prensa tras la última reunión del año del Consejo de Ministros

EL ANÁLISIS ELCTORAL: Tras siete trimestres de bajada en porcentaje de voto al Partido Popular, se vislumbra en los barómetros un claro cambio de tendencia

Lorente Ferrer. Sociólogo

Si consultamos la serie histórica de los barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas realizados durante los ocho trimestres de gobierno de Mariano Rajoy, observamos dos etapas. En la primera en el tiempo, vemos cómo el voto válido al Partido Popular fue cayendo paulatinamente desde su llegada al Gobierno, siendo el primer semestre de 2012 el más duro electoralmente para los populares. Le siguieron cuatro trimestres de suaves descensos, con el barómetro de julio de 2013 como el que cerró el ciclo descendente popular, y en octubre de este mismo año se inicia una segunda etapa caracterizada porque se truncó la tendencia bajista, registrándose el primer ascenso, tras siete trimestres consecutivos de caída, en el porcentaje de voto al Partido Popular.

Este mismo proceso, pero opuestamente, es el seguido por UPyD en estos dos años. Los retrocesos del PP significaban avances para UPyD, por lo que durante siete trimestres continuados el partido magenta ha ido creciendo aprovechando el desgaste en el Gobierno del Partido Popular. Prueba de esta relación es que la suma de ambos partidos ha venido representando a lo largo de todo el 2013 un porcentaje de voto comprendido entre el 41% y el 42%, trimestre tras trimestre. Tanto antes del cambio de tendencia en el voto al PP, como posterior a éste.

De hecho, el partido de Rosa Díez registra su primer tropezón, precisamente, en octubre de 2013, que es cuando el CIS ya le pronosticaba el descenso de UPyD, coincidiendo con el primer signo de recuperación de los populares.

Pero, en el terreno de la izquierda sucede lo mismo. La suma de votos válidos a las candidaturas de PSOE e IU se ha movido en el último año en el entorno de un 36%. Asimismo, la tendencia de descenso del PSOE en todo este tiempo ha sido aprovechada por la formación de Cayo Lara para ir creciendo, al igual que lo ha hecho UPyD, de las debilidades coyunturales del bipartidismo. En el último barómetro del CIS se confirmaba que la caída del PSOE se ralentizaba y con ello IU, al igual que la formación magenta, rompía su senda alcista iniciada dos años antes.

El último barómetro del CIS constata un estancamiento (IU) o descenso (UPyD) de los dos partidos emergentes en la política nacional ante la recuperación de PP y por la moderación en la caída del PSOE, que podría haber tocado ya fondo poniendo fin a cinco trimestres seguidos de descensos en intención de votos.

En la encuesta realizada por NC Report para el diario LA RAZÓN y publicada el 14 de octubre, dos semanas antes de la salida del barómetro de octubre del CIS y a poco más de un mes para que se cumpliera el segundo aniversario de las elecciones del 20-N, se constata un crecimiento de la abstención de 10,1 puntos, lo que rebajaba la participación al 58,8%, frente al 68,9% de 2011: por lo que nos encontrábamos ante el porcentaje más bajo de electores con intención de votar en unas elecciones generales. Hasta ahora, el peor resultado lo ostentaban las generales de 1979 en donde la participación llegó tan sólo al 68,0%, pero que era 9,2 puntos superior a la de octubre de 2013, por lo que los españoles que no ejercerían su derecho al voto se incrementan con respecto a las elecciones generales de 2011 en 3,7 millones netos, al pasar de 11,1 millones en 2011 a 14,8 millones.

Los dos grandes partidos eran los más perjudicados por el repunte de la abstención; al PP le costaba el 30,4% de sus votantes y al PSOE el 13,0%. La mejoría del PP reflejada por el barómetro de otoño del CIS nos indica también un cambio de tendencia en la participación que comienza por primera vez a crecer en dos años.