El embajador de España volverá a Venezuela

Maduro rebaja la tensión y Margallo espera construir «nuevas relaciones»

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, y el embajador español en el país, Gustavo de Arístegui, durante su visita a la tumba del Mahatma Gandhi
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, y el embajador español en el país, Gustavo de Arístegui, durante su visita a la tumba del Mahatma Gandhi

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, recogió ayer desde Nueva Delhi, donde se encuentra de visita oficial, el gesto conciliatorio de Maduro y aseguró que el embajador español en Venezuela, Antonio Pérez Hernández, regresará «en las próximas horas» después de que fuera llamado a consultas a Madrid tras las «intolerables amenazas» que el presidente venezolano profirió contra España.

«El presidente Maduro ha dicho que vamos a constituir nuestras relaciones recíprocas desde el respeto mutuo. Es obvio que estamos más que encantados de recoger ese guante», dijo el ministro español. Margallo también agradeció el papel de «países amigos que han contribuido a mejorar el clima y a disipar malos entendidos». El titular de Exteriores hacía referencia al papel mediador que han jugado el vicepresidente de Brasil, Michel Temer, y el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño.

En cuanto al regreso de Antonio Pérez Hernández, Margallo dejó claro que «lo normal es que el embajador esté en Caracas, por tanto, con toda probabilidad volverá en las próximas horas. Más aún cuando estamos en vísperas de una cumbre Unión Europea-CELAC en la que España tiene que jugar un papel protagonista. Celebro enormemente la noticia y tomaremos las decisiones para normalizar las relaciones a toda velocidad».

La visita de Margallo es la primera de un ministro de Exteriores a India desde que lo hiciera López Bravo en 1971. Un somero vistazo a los datos económicos del país basta para intuir el porqué de la visita: India es la décima potencia mundial en términos de PIB y supone un mercado de casi 1.300 millones de personas. El FMI estima que crecerá en torno al 6% este año, las previsiones del Gobierno indio hablan de un 7%. Por si fuera poco, el primer ministro, Nerandra Modi, que aún no lleva ni un año en el poder, ha anunciado un programa de inversiones en infraestructuras valorado en 200.000 millones de dólares anuales. El embajador español en este país, Gustavo de Arístegui, declaró ayer en un encuentro con los medios de comunicación que el país dedicará este montante a mejorar su infraestructura en sectores como la energía, el transporte ferroviario y el agua, actividades en las que las empresas españolas son líderes mundiales. También señaló Arístegui que India es el primer mercado mundial de sistema de defensa, sector en el que España también podría hacer una aportación decisiva. Representantes de Navantia, Indra y Airbus acompañan al ministro en su viaje.

Margallo se reunirá mañana con el primer ministro Modi y con cuatro de los 45 ministros que componen su Gobierno, señaladamente con el de Transporte Ferroviario (el que más presupuesto tiene de todo el gabinete) y el de Finanzas, calificados por el embajador Arístegui como «auténticos pesos pesados» del Ejecutivo indio. A todos ellos Margallo presentará las excelencias de las empresas españolas y, además, ofrecerá el puesto que ocupa nuestro país en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para «ser la voz de India» en este organismo. Margallo también inaugurará un encuentro empresarial al que asistirá el presidente de la Confederación India de Industria.

Por lo demás, la primera jornada de Margallo en la India estuvo marcada por el trabajo que actualmente realizan los diplomáticos y empleados de la embajada de España en la India para localizar a los turistas y residentes españoles en Nepal que se han visto afectados por el terremoto. El ministro español supervisó los trabajos que dirige Arístegui desde el primer momento en el que se desató la catástrofe.

González «no reúne requisitos»

La fiscal de Venezuela, Luisa Ortega, asegura que el ex presidente Felipe González «no reúne los requisitos exigidos por la ley» para defender a los presos políticos Leopoldo López y Antonio Ledezma, acusados de conspiración. Ortega Díaz se remite al Código Orgánico Procesal Penal (COPP) para cuestionar –es «improponible», dijo– que González y el ex presidente peruano Alejandro Toledo puedan defender a los presos políticos en calidad de «consultores técnicos».