El fiscal sólo ve delito en uno de los cuatro recibimientos a etarras excarcelados

La Razón
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La Fiscalía de la Audiencia Nacional sólo considera delictivo uno de los cuatro recibimientos a presos etarras excarcelados por la derogación de la «doctrina Parot» que fueron denunciados en noviembre pasado por la Delegación del Gobierno en el País Vasco. Tras recibir los informes del Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y la Ertzaintza, el departamento dirigido por Javier Zaragoza ha presentado una denuncia por un delito de enaltecimiento del terrorismo «sin autor conocido» contra las personas que recibieron el 27 de noviembre en Galdácano (Vizcaya) a Javier Martínez Izaguirre, «Jabi de Usansolo».

El Ministerio Público, que lamenta que la Policía autónoma vasca no identificara a ninguno de los participantes, señala que el etarra fue recibido en la tarde del día 26 con cuatro pancartas que decían «Bienvenido Jabi», «Tu lucha es nuestro ejemplo», «El pueblo está orgulloso de ti» y «Presos vascos a casa».

Además, archiva las denuncias presentadas por la Delegación del Gobierno en el País Vasco por los recibimientos de los presos Juan Ignacio Delgado Goñi en Legazpi (Guipúzcoa), Juan José Legorburu Guerediaga en Amorebieta (Vizcaya) e Inmaculada Pacho en Bilbao.

En el recibimiento a «Jabi de Usansolo», el fiscal relata que, sobre la una y media de la madrugada del día 27, entre 40 y 100 personas se concentraron en las proximidades del domicilio familiar del etarra portando antorchas, ikurriñas y banderolas con el anagrama del reagrupamiento de presos. Tras lanzar tres cohetes, los asistentes «abrazaron, aplaudieron y jalearon» al etarra, «disolviéndose a los diez minutos».

La Fiscalía pide a la Policía Nacional que investigue quién pudo colocar las pancartas y a la Ertzaintza que detalle los hechos. A su juicio, las frases reflejadas en los carteles «sí se pueden considerar un enaltecimiento de la conducta o actitud del preso de ETA», ya que el acto se desarrolló «en un contexto determinado de numerosa afluencia de gente» y fue convocado «mediante pasquines y carteles que muestran al ex preso como un ejemplo y del que están orgullosos».

Sin embargo, el Ministerio Fiscal ha rechazado investigar el recibimiento dispensado el pasado 26 de noviembre a Juan Ignacio Delgado Goñi, que fue acogido por entre 30 y 40 personas que portaban ikurriñas y banderolas con la leyenda «Euskal presoak etxera» (presos vascos a casa) a su llegada a Legazpi (Guipúzcoa). En el homenaje se lanzaron cohetes y repicaron las campanas de una «ikastola» próxima. Los asistentes, además, colocaron una pancarta con la frase «Bienvenido Juani».

El Ministerio Público no considera delictivo el acto de Goñi, que fue condenado por el envío de un paquete bomba al teniente coronel de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo, porque los asistentes actuaron amparados por la libertad de expresión y únicamente reclamaron el acercamiento de presos etarras. Los pasquines exbibidos y «el aplauso por unas 25 personas del paso de los coches del ex preso y su familia y amigos» no constituyen, pues, delito.

Los mismos argumentos se han usado en el caso de Inmaculada Pacho, que salió de prisión el mismo día 26. El fiscal destaca que ninguno de los tres informes policiales remitidos a la Audiencia Nacional logró identificar a quienes se concentraron para vitorearla en el Casco Viejo de Bilbao. Una de las pancartas colocadas en la zona decía en euskera: «Inma Pacho. 23 años después de nuevo entre nosotros. Ni un minuto más. Los que faltan a casa».

Respecto al recibimiento de Juan José Legorburu Guerediaga, que se celebró el 3 de diciembre en Amorebieta (Vizcaya), unas 25 personas aplaudieron al paso del coche en el que circulaba, lanzaron petardos y colocaron dos pancartas –cuyo contenido literal no se aportó por la Ertzaintza– en las que se le daba la bienvenida. Al fiscal no le consta acreditada tampoco la comisión de delito.