El Gobierno advierte a Puigdemont de que una respuesta ambigua supondrá aplicar el artículo 155

Fuentes del Ejecutivo han asegurado a este diario que el Govern está obligado a ofrecer una respuesta “clara y sencilla”

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (d), conversa con el vicepresidente Oriol Junqueras (i), tras asistir a la tradicional ofrenda ante la tumba del presidente de la Generalitat republicana Lluís Companys coincidiendo con el 77 aniversario de su muerte. EFE/Marta Pérez
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (d), conversa con el vicepresidente Oriol Junqueras (i), tras asistir a la tradicional ofrenda ante la tumba del presidente de la Generalitat republicana Lluís Companys coincidiendo con el 77 aniversario de su muerte. EFE/Marta Pérez

A escasas horas de que se cumpla el primer plazo del requerimiento que el Gobierno ha hecho al presidente de la Generalitat para que confirme si ha declarado o no la independencia, fuentes del Ejecutivo aseguran que Puigdemont está «obligado» a ofrecer una respuesta «clara y sencilla».

A escasas horas de que se cumpla el primer plazo del requerimiento que el Gobierno ha hecho al presidente de la Generalitat para que confirme si ha declarado o no la independencia, fuentes del Ejecutivo han asegurado a este diario que Puigdemont está «obligado» a ofrecer una respuesta «clara y sencilla». Una pregunta que sólo concibe dos soluciones: sí o no. Sin embargo, desde el Gobierno advierten que «cualquier otra suerte de contestación», ya sea una carta o la simple reiteración de su discurso, es decir si Puigdemont es ambigüo en su respuesta, se activará el desarrollo del artículo 155 de la Constitución para restablecer el orden constitucional.

De hecho, en el burofax que Moncloa emitió al Govern ya advertía que «cualquier contestación distinta a una simple respuesta afirmativa o negativa se considerará confirmación”, por lo que se aplicaría el mecanismo legal para suspender determinadas competencias de la comunidad autónoma.

El president tiene como plazo hasta mañana a las 10:00 horas para responder al requerimiento del Ejecutivo y explicar así si declaró o no la independencia en su intervención del pasado martes ante el Parlament. Aún así, Puigdemont podría agotar el tiempo hasta el jueves, la que sería su última oportunidad para impedir que se recurra a ese precepto del texto constitucional. Si aún con la amenaza de la aplicación de la ley fundamental la Generalitat de Cataluña no ofrece una respuesta satisfactoria para el Estado, ya no habrá vuelta atrás y el Gobierno, en Consejo de Ministros, debería decidir las medidas concretas que pretende poner en marcha, previa aprobación del Senado.

Asimismo, desde el Gobierno no cesan en su idea de volver al marco de la legalidad y emplazan a Puigdemont una respuesta que "permitiría poner fin a la tensión de los últimos días"para así "recuperar la convivencia"donde se establecería "el marco legal previo a cualquier diálogo político".

Puigdemont, que participó esta mañana en la conmemoración del aniversario número 77 del fusilamiento de Lluís Companys, en el cementerio de Montjuïc de Barcelona, no entró en detalles sobre cómo responderá mañana al requerimiento del Gobierno central pero reiteró su compromiso con que “la paz y la democracia sean las razones de las decisiones que se han de tomar”. El presidente catalán aseguró que en el contexto actual, "hay que responder con valores democráticos a las imposiciones y las agresiones".