El «sí» gana 23.894 votos, aunque sólo se han contado 21.793 papeletas más

Las cifras del recuento al 100% no cuadran con las que ofreció la Generalitat al 95%

El simulacro de referéndum del 1-O se realizó sin las debidas garantías de un proceso electoral
El simulacro de referéndum del 1-O se realizó sin las debidas garantías de un proceso electoral

Las cifras del recuento al 100% no cuadran con las que ofreció la Generalitat al 95%.

Los argumentos para dudar de la validez de los resultados del simulacro de referéndum ilegal son cada vez más poderosos. Ayer, la Generalitat comunicó los resultados definitivos de la votación, confirmando la falta de garantías de un recuento que no cuadra desde el domingo a pesar de que el Govern lleva varios días tratando de hacer números presentables. La Generalitat ha tardado nada menos que cinco días, tras el 1-O, para culminar el recuento final de votos. Faltaba por recontar el 5 por ciento de los sufragios (particularmente los emitidos en el extranjero). Un total de 21.793 escrutinios.

Después de recontar estos más de 20.000 datos, el descuadre es evidente. Especialmente en lo referente a los votos favorables a la independencia, que misteriosamente aumentaron en el recuento final en un total de 23.894. Es decir, 2.101 más por encima de los 21.793 votos recontados después del domingo.

Blancos y nulos

Por su parte, los votos contrarios a la independencia en el pseudo referéndum crecieron de forma proporcionada: 991 escrutinios en total. Los errores también son evidente en cuanto a los sufragios en blanco y los nulos.

Concretamente, el pasado domingo, con el 95 por ciento de los votos escrutados, las opciones por el blanco eran 45.586, mientras que con el escrutinio total, pasaron a ser 44.913, 673 menos que hace seis días.

Respecto a los nulos, ocurrió algo parecido. El domingo de la pseudo consulta sumaban un total de 20.129, y en cambio ayer la cantidad total descendió a 19.179.

Todas estas cifras confirman importantes irregularidades en el recuento de los votos del simulacro de referéndum soberanista, que ya se sospechaba pero que estos datos lo confirman.

Los datos exponen que el recuento no fue del todo normal, en lo referente a los colegios electorales. Otro dato interesante es que en un total de 140 municipios catalanes, respecto a los 948 en total, hubo más votantes que lo figuraba en el censo electoral, algo que la Generalitat atribuye a la puesta en marche del censo universal (se podía votar en cualquier punto, pero Interior desactivó este macanismo). La mayoría de estos 140 municipios tienen un censo muy reducido, pero ello no evita que se votara en la citada cifra por encima del censo.

Más resultados

Volviendo a los resultados del referéndum ilegal, en un total de 98 los 948 municipios obtuvieron, contando votos contrarios a la independencia y en blanco, menos de cinco. Una vez más, se trata de municipios con una escasa población. La conclusión es muy fácil. Existió una gran diferencia entre el área metropolitana de Barcelona, que cuenta con casi cinco millones de habitantes, y la Cataluña más rural. La inmensa mayoría de municipios en los que los votantes superaron el censo, y en los que también hubo escasos o más bien escasísimos votos en contra de la independencia.

Ninguna de las poblaciones en los que los votantes superaron el número del censo es especialmente relevante a nivel demográfico, pero estos datos revelan que podrían haber existido algunas irregularidades en el recuento de votos, siempre basándose en datos oficiales ofrecidos el pasado domingo y ayer por la Generalitat.

Algunas fuentes apuntaron a que estas posibles irregularidades en el recuento de votos podrían venir de un desajuste en Mataró y en general en la zona del Maresme. Cabe ahora corroborar esta información respecto al balance del 1-O.