El independentismo crece dos escaños en una Cataluña polarizada

Empate a 24 entre secesionistas y no secesionistas. ERC revalidaría la victoria tras las sentencias del «procés», JxCat repetiría el mínimo histórico de abril y la CUP irrumpiría con dos diputados. El PP recupera aire y Cs se desplomaría

La polarización se acentúa en Cataluña tras las sentencias del juicio del «procés», la posterior respuesta ciudadana y los disturbios más violentos que se recuerdan en años. Según la encuesta de NC Report para LA RAZÓN efectuada entre el 14 y el 31 de octubre
–justo después de la publicación del fallo del Supremo–, Esquerra revalidaría la victoria con los mismos 15 escaños, JxCat repetiría la peor marca electoral de abril (7) y la CUP irrumpiría con dos diputados. Pese a este resultado, con dos asientos más para el bloque secesionista en el Congreso, la división parece haberse cronificado definitivamente entre el electorado: independentistas y no independentistas empatan a 24 escaños de los 48 que reparte la comunidad, con un PP que recuperaría algo de aire y Cs en caída libre.

El avance soberanista se explicaría a partir de la formación antisistema: la CUP traduciría en votos el malestar y la tensión derivados de la sentencia del 1-O y lograría dos escaños por Barcelona (6,7% de votos). En su debut en unas elecciones generales, no obtendría representación ni en Gerona ni en Lérida –feudos de ERC–, ni tampoco en una Tarragona mucho más fragmentada. Sin embargo, su expansión en el área metropolitana daría al independentismo dos escaños más que en la convocatoria del 28 de abril, cuando sumaron los 15 de ERC y los 7 de Junts per Catalunya. De hecho, republicanos y postconvergentes repetirían resultado en diputados pese a que la lista de Puigdemont retrocedería levemente en porcentaje de voto, un descenso que no se llegaría a traducir en las urnas.

Al margen de la CUP, las novedades más destacadas se encuentran en el bloque no independentista: el PSC resistiría y consolidaría la segunda posición amarrada hace siete meses con 12 escaños; el PP pasaría de uno a dos diputados; Ciudadanos confirmaría el desplome general del «partido naranja» también en Cataluña; y Unidas Podemos, favorable a un referéndum pactado como solución al conflicto territorial, cedería uno en favor del partido de Íñigo Errejón.

En el desglose por resultados se pueden observar algunas diferencias relevantes respecto a la convocatoria de abril. Los socialistas, por ejemplo, perderían un diputado por Barcelona, la demarcación más poblada de Cataluña, y ganarían otro por Tarragona a costa de Cs.

De hecho, la lista que encabeza Inés Arrimadas protagonizaría un sonoro batacazo en la comunidad donde ganó las elecciones autonómicas de diciembre de 2017: de los cinco asientos que logró en abril ahora solo se quedaría con dos, ambos por Barcelona.

En cambio, el PP experimenta una tendencia opuesta y pasaría de uno a dos diputados, con Cayetana Álvarez de Toledo y María Llanos de Luna, ex delegada del Gobierno de Mariano Rajoy en Cataluña, en el Congreso de los Diputados. En la demarcación de Barcelona, su porcentaje de voto crecería casi dos puntos –obtendría un total de 6,9%– y rebasaría a Cs. Vox, por su parte, repetiría el único diputado que logró en abril, un asiento para Ignacio Garriga.